Capítulo 89. Un León llegando al territorio de un lobo. Vittoria escuchó decirle que llamara a su padre y se molestó. Eso precisamente es lo que no quiso hacer desde ese único día y le jodía que sea Luka quien se lo dijera. Con los puños apretados y el cuerpo adolorido la jovencita grito... -- ¡Lo haría si mi maldito teléfono no se hubiera muerto como mis músculos! – En ese mismo momento, en algún lugar algo lejos de ellos, en una pista privada que no aparecía en los registros oficiales y que estaba ubicada a dos horas y media del centro de la ciudad, un jet privado aterrizaba sin hacer ruido más allá del que producían sus hélices. Salvatore Zeppelin descendió con calma, el rostro sereno, la chaqueta gris perfectamente planchada. Su reloj marcaba las 7:45 de la mañana. Salvatore ajustó

