Intenté hacer memoria. Le di vueltas en mi cabeza a la situación con Miguel, pero Sabrina tenía mucha razón en algo: pasé tanto tiempo convenciéndome a mí mismo de que lo que vi no era real, que ya no confío en mis propios recuerdos. Además ahora sé que mis tendencias masoquistas probablemente me hicieron exagerar algunas de esas cosas… sin embargo, Kylie tiene otra opinión. Ella dice que esas cosas sí ocurrieron, solo que no las quise aceptar. La mente es un campo muy sinuoso, lleno de ramificaciones. Se me hace muy difícil aceptar que no puedo confiar ni siquiera en mis propios recuerdos, pero evidentemente es así. De las cosas que narró Kylie solo recordaba vestigios, como pequeños flashes de una película que no sé si la vi o me la contaron. —¿Estás bien, Tyson? —Preguntó Sabrina. —¿E

