Joyce escucho el teléfono de la casa sonar y aunque el identificador de llamadas no tenía registrado el numero decidió contestar, ella no sabia que esa llamada cambiaria su vida...
Llamada:
- ¿Hola?- dice Joyce un poco expectante.
- Joyce, ¿Eres tú?- dice una voz masculina familiar.
- ¿Papá?- dice ella sorprendida.
- Hija, eres tú...- dice el pareciendo contento de escucharla.
- ¿Dónde has estado papá?- dice ella preocupada- siempre haces lo mismo y no puedo evitar preocuparme...- el la interrumpe.
- Lo se hija y lo siento, necesito tu ayuda...- ella lo interrumpe también.
- Si necesitas dinero te digo de una vez que no tengo- dice ella decidida- ¿Hiciste más deudas?, los cobradores no paran de venir a buscarte.
- No me he metido en más deudas, solo quiero que vengas por mí, no tengo dinero ni siquiera para un taxi para volver a casa- dice el nervioso.
- Ella suspira- De acuerdo papa, dime dónde estás...- escucha la dirección en su teléfono- bien, iré por ti enseguida...- cuelga, toma su abrigo, sus cosas y se va.
Cuando llega al lugar solitario donde dice su papa...
- Ya llegaste...- dice el nervioso.
- Si, ya estoy aquí, ¿Qué haces en un lugar como este?- dice ella mirándolo- Sabes que olvídalo, a menudo ninguna de las explicaciones que das tienen sentido, tengo que ir a la universidad así que vamos a casa.
Cuando se dio la vuelta varios hombres fuertes aparecieron detrás de ella, miró a su alrededor y aparecían más...
- Papá, ¿Que está pasando?- dice ella asustada.
Los hombres la sostienen para que no escape...
- Suéltenme...- dice ella forcejeando- ¿Que están haciendo?
De repente un auto se estaciona cerca de ellos y un hombre sale de él, vestido de traje, bien parecido y aparentaba ser muy refinado...
- Tranquila pequeña...- dice el hombre mientras se acercaba a su padre- ¿Esta es la chica?
- Si, es ella tal y como lo prometí ahora mi deuda esta saldada...- dice su padre muy confiado.
- No tan rápido... Tengo que inspeccionarla...- dice mirándola- Tiene piel fina y suave, ojos claros y hermosos, cabello largo y n***o, nariz simétrica a su cara, labios que casi forman un corazón... no tiene nada de maquillaje y es sencillamente preciosa, ¿Seguro que es coreana?- dice el hombre preguntándole a su padre.
- Si lo es, nació aquí en Seúl, saco algunos rasgos de su madre y otro de sus abuelos que son extranjeros- explicó el.
- Eso explica su hermoso rostro poco común...- la mira- quítenle los abrigos...
- No...- protesta ella mientras lucha- No me toquen, déjenme...- Dice Joyce mientras sigue luchando.
- El hombre la ve sin los abrigos- Tiene buen cuerpo, perfectamente acorde con ella, es bastante bajita, pero eso no importa, es como una linda muñequita...- dice el sonriendo.
- Le dije que valía la pena, Asegúrese de enviarle una carta a mi sobrina Miranda amenazándola para que no lleve parte con la Policía cuando no aparezca- dice su padre asegurándose de atar todos los cabos sueltos.
- De acuerdo...- dice el hombre mirándolo- Señor Kim su deuda esta saldada, de lo demás nos encargamos nosotros, puede irse.
- Papa, ¿Me vas a dejar aquí? – dice ella mirándolo incrédula.
- El desvía la mirada- Ellos te cuidaran, vas a estar bien...- después de eso se puso en marcha.
- ¡¡PAPA!! – Grita ella- ¡¡PAPA!!- vuelve a gritar- ¡¡NO ME DEJES AQUÍ POR FAVOR!!- dice mientras corrían lágrimas por sus mejillas viéndolo desaparecer.
- ¿No te has dado cuenta? – Dice el hombre mirándola- Ese hombre a quien llamas Papa te vendió a mí.
- ¿Qué está diciendo? – dice Joyce sin poder creer lo que escuchaba- Mi padre no pudo haber hecho eso, usted miente.
- ¡¡Que tonta eres!!- exclama el hombre envolviéndose en algunas carcajadas- A ese hombre no le importas en lo más mínimo, te vendió para saldar su deuda conmigo sin dudar un segundo, de hecho, esto fue su idea, aunque viéndote bien vales más que lo que él debía, me harás ganar muchísimo más dinero.
- ¿De qué estás hablando? – dice ella confundida y asustada a la vez.
- Pues él tenía razón al decirte que te cuidaríamos muy bien, aunque sea por algunos días hasta que tu comprador decida que hacer contigo...- él le acaricia la mejilla- Eres tan hermosa que me dan ganas de quedarme contigo.
- Ella aleja la cara de él y le da un manotazo- ¡¡NO ME TOQUE!!- dice ella de manera amenazante.
- Él se ríe y le aprieta la cara con las manos- Sera mejor que te portes bien, no quiero tener que maltratarte y hacerte daño preciosa muñequita...- la suelta- Llévensela y sédenla, al menos que la quieran oír gritar todo el camino- se va.
Inmediatamente la subieron al auto la drogaron, esa noche...
- Que raro, Joyce no contesta...- dice Miranda acabando de colgar la llama que le hacía- Bueno le dejare una nota sobre la mesa, cuando vuelva del trabajo la vera.
Por pura coincidencia Miranda saldría de viaje de negocios todo el fin de semana, hasta que no volviera no se daría cuenta de la ausencia de Joyce, deslizaron una carta por debajo de la puerta solo cuando volviera podría leerla...
Como lo dijo aquel hombre Joyce fue cuidada y alimentada hasta donde ella quiso, por suerte la dejaban bañarse y vestirse sola, no tenía ni la más mínima oportunidad de escapar, las ventanas tenían rejas, parecía ser un lugar apartado, la habitación estaba bien amueblada de un color pastel, pero no había nada que pudiera utilizar para intentar escapar todo era inútil, 3 días después ya era la noche de la subasta...
- Estoy encantado de saber que mi pequeña muñeca no se ha portado nada mal, pero me dijeron que no has comido muy bien estos días- dice el hombre acercándose a Joyce- ¿Tratas de cuidar la figura? Porque estas muy delgada, aunque hermosa, de todos modos, eres muy buena niña…- dice acercándose a ella.
- Ni se le ocurra tocarme...- dice Joyce aparentando fortaleza dándole una mirada severa y amenazante.
- Que ruda…- dice el burlándose- Me encanta, pero será mejor que cambies esa actitud con tu nuevo dueño porque no te tendrá tanta paciencia como yo...- mira a las mujeres que lo ayudaban- Prepárenla, no la maquillen ni le pongan nada sexy, vístanla como la muñeca que es, a estos p*******s les encantara...- le sonríe a Joyce- Antes de todo revisemos la información que nos dio tu padre.
- Es posible que nada de eso sea cierto, nunca ha estado conmigo así que no conoce nada de mi- dice Joyce desviando la mirada.
- Veamos qué tan cerca estuvo- abre la carpeta que tenía en las manos.
- Kim Joyce Ann, Nacionalidad coreana- abre los ojos como platos al ver su edad- ¿Tienes 17 años? - sonríe- Con razón eres tan linda y pequeña, ahora vales el triple...- sonríe y vuelve a leer- Primer año de universidad, estudiabas arquitectura muy interesante aunque pareces estudiante de secundaria así que mentiremos, tipo de sangre A+, no tenías novio y según nuestro doctor de confianza aún eres virgen, O sea que me darás más dinero del que pensaba, eres una linda muñeca sin estrenar, ¿Ya has tenido tu primer beso?- dice burlándose de ella y ve como ella se sonroja- Ya no importa de todos modos mentiremos y diremos que no, tendrás más que eso con tu nuevo dueño, llévensela.
2 horas después de subastar otras personas e incluso objetos, aquel hombre estaba listo para hacer lo mismo con Joyce...
Joyce veía como su libertada se reduciría a una cifra y no podía hacer nada, aunque quisiera escapar era imposible, aquel hombre estaba listo para venderla y ya había llegado el momento que ella tanto temía...
- Y ahora el objeto que podría ser el más valioso de la noche...- espera a que la suban al escenario y la sostengan atada sobre una silla...- Nuestra pequeña muñequita humana...- ve la cara de sorpresa de todos así que se acerca a ella y le sostiene la cara de frente- Tiene el rostro más hermoso y único que jamás hayan visto, piel de porcelana, cuerpo hermoso, es una estudiante de secundaria, muy inteligente por cierto y lo mejor de todo...- saca unos papeles- es 100% virgen, revisada por nuestros médicos de confianza, hasta me atrevería a decir que ni siquiera ha tenido su primer beso...- se burla.
Joyce derrama algunas lágrimas, se sentía humillada y denigrada, intenta salir del escenario, pero no se le permiten y es doblegada en el suelo...
- Debo decir que tiene un temperamento muy poco tolerante de vez en cuando... Pero toda ella es de gran calidad, empezaremos las subastas con 100,000 dólares.
En ese momento frente a todas esas personas de alto poder, adineradas y extremadamente peligrosas era como echarle carne a una manada de leones hambrientos, todos dispuesto a pelearse por la mejor parte... La puja comenzó con 100, 000, pronto se convirtieron en 800,000 y así sucesivamente, prácticamente todos estaban interesados en poseer a la virginal y hermosa chica, las lágrimas corrían por las mejillas de Joyce, mientras no podía casi moverse, estaba bien atada de pies y manos tan fuerte al punto de casi no sentir en dónde estas se conectaban, el dolor era abrumador, ella sentía como su vida se reducía a una suma cada vez más alta frente a sus ojos, casi en el momento en que iba a quedar inconsciente escuchó una voz fuerte casi frente a ella.
- 70,000,000 dólares...- abrió un maletín- en efectivo.
- ¿Alguien más?- dice y no escucha respuesta alguna- De acuerdo, Vendida- dijo aquel hombre fuertemente golpeando el mazo.
Joyce apenas pudo ver su cara antes de desmayarse por fin... cuando despertó se sorprendió, se encontraba acostada en la cama de una enorme habitación sofisticada y finamente amueblada, miró debajo de las sábanas y llevaba un pijama bastante grande para ser de su talla que no recordaba haberse puesto, pero la pregunta era... ¿Dónde estaba?..
Continuará...