Una semana después. Luego de un día completo de servicio en la clínica, camino en dirección al Starbucks, pido un café frío, unas donas y una malteada para Jon, me acerco a los laterales y tomo asiento. Tomo mi celular y empiezo a ver i********:, nunca he buscado a Scott, por miedo a ver algo desagradable... y también porque no quisiera obsesionarme con él stalkeandolo por sus r************* , pero en estos momentos estoy tan aburrida que decido escribir su nombre en la ventanilla de la parte superior. Debo admitir que tengo mucha curiosidad. Scott Kaprow. Me aparece un i********: público con más de 1 millón de seguidores. Aparecen muchas fotos, de niños, personas especiales; tanto niños como adultos, pero en ninguna de las fotos está él solo y en la mayoría de fotos él no se encuen

