Me volteo y lo observo a los ojos, por primera vez trae una expresión de sorpresa. Sus ojos se encuentran achinados y sonríe levemente. - no conocía ésta faceta tuya- su mirada se oscurece, tanto así que pareciera ser otra persona. Pasa una de sus manos por mi cintura hasta colocarla en una de mis nalgas, la cual sujeta con fuerza y estruja. Me hace recordar cuando nos conocimos, traía una mirada desinteresada, pero al pasar de los días la remplazó con ésta, con una expresión sombría, que en ciertas ocasiones me hacía temblar. Me burlo al ver su reacción a mi baile sensual. - y yo nunca te había visto sorprendido- sonríe y niega. - tienes razón- se muerde el labio inferior aún sosteniendo la sonrisa- no me sorprendo con facilidad- besa la comisura de mis labios. - ¿ah no?- pregunto

