Besa la comisura de mis labios y procede a bajarme de encima suyo. Lo abrazo sin pensarlo y coloco mi cabeza en su pecho, es como si ahora tuviera una necesidad suya mayor. Se siente tan acogedor y cálido, presto atención al latido de su corazón, aún sigue un poco acelerado. Corresponde a mi abrazo por igual y besa mi cabeza. Abre la ducha y deja que nos caiga el agua así, abrazados. No había vivido momentos así con nadie. Estoy enamorada de él... como una tonta y no solo por el sexo o algo parecido, sino por como es, su trato, su actitud, sus palabras, todo de él me encanta. - eres hermosa- dice en un susurro, sujetándome con más fuerza. No quiero decirle lo que siento por él, porque sé que no siente lo mismo y temo que se aleje de mi o pierda el interés. - ¿en qué piensas?-

