Pobre Jon, no le he avisado ni siquiera que ya llegué del hotel... Abro el portón para entrar al jardín. Por suerte siempre traigo las llaves, ahora estaría perdida si no las tuviera en manos. Entro a la casa y me dirijo a mi cuarto automáticamente, la verdad estoy muriendo del sueño. Me adentro al cuarto y lo examino con la mirada, todo está exactamente como lo dejé. Me siento tan extraña aquí... esas dos semanas que duré con Hades fueron como años para mi, siento que ya no pertenezco aquí. Busco en el clóset un pijama de short y suéter y me lo coloco. Me acuesto en la cama a ver si puedo dormir, así quizá pueda olvidarme de Hades por un rato. Mi teléfono empieza a sonar en la mesita de noche. Lo que faltaba. Por un milisegundo pienso en contestar para avisar que estoy bien, pero

