Todos solo beben y beben, haciendo juegos estúpidos como la botella, chupa y sopla, etc. Yo solo permanezco sentada a la orilla del mar con mi botella y mi celular, fue una terrible idea venir. - ¡ven a jugar con nosotros!- grita el pelirrojo en mi dirección. Observo en su dirección y niego. - ¡estoy bien aquí!- observo nuevamente al mar, e ignoro todo lo demás. Reviso las notificaciones en mi celular con un poco de dificultad, por mi visión toda borrosa gracias al alcohol... no hago más que pensar en Hades. La peor decisión que tomé fue venir a este lugar, con éstas personas, no encajo con aquí. Presiono "llamar" y aparece el nombre de Kaprow en pantalla. Al 3er tono contesta. - buenas noches- responde un Hades neutro, como siempre. - hola... ¿cómo est-aassss?- respondo un

