Naila.
Cuando llegue a ese hotel el primer día de trabajo era un mundo de sensaciones, nervios, ansiedad, emoción. No podía parar de sonreír aunque me moría de nervios por cómo iban a ir las cosas, claramente nunca toque un trapo en mi casa y lo de la limpieza no sabía cómo iría, pero soy una persona que aprende rápido con un poco de instrucción.
Entro y en la recepción me indican el área de servicios y remarcan que primero debo pasar a firma el contrato en recursos humanos. Camino hacia la oficina en la que tuve la entrevista, me paro derecha, respiro hondo y golpeo la puerta.
-Pase- dice una voz masculina.
-Permiso soy Marie James- digo
-Lo sé señorita James la estaba esperando, tome asiento.
-Claro- digo con voz temerosa, ya que la cara del hombre es seria.
-Está segura señorita James Williams que quiere trabajar- yo abro los ojos como plato a oír mi apellido entero.
-¿Cómo sabe quién soy?- pregunto con miedo.
-No fue difícil deducir, ya que Kathy me pidió como favor personal que la hiciera entrar y sus r************* están plagadas de fotos de ambas.
-Ohh, eso es un impedimento para que trabaje.
-claro que no, solo yo lo sé y se mantendrá así- hace una pausa- pero le sugiero que si no quiere que su identidad salga a la luz, ambas deberían borrar las fotos de las redes. Claramente, será descubierta en un corto plazo si no lo hacen.
-Comprendo gracias por el consejo.
-Puedo preguntar por qué acepto el trabajo de mucama.
-Es un trabajo digno y necesito algo discreto para que mi familia no se entere que estoy trabajando- el solo asiente con la cabeza.
-Eso es todo, señorita Marie puede ir al área de servicio donde el jefe de turno le dará el uniforme e instrucciones.
-Gracias- digo levantándome y dirigiéndome a la puerta.
Cuando salgo tengo un nudo en la garganta, tomo el teléfono para llamar a Kathy, ya que el tramo hasta el área de servicio es lejano y me da tiempo para hacerlo.
-Kathy necesito un favor, pero no te enojes.
-Porque creo que me voy a enojar al escucharte decir eso.
-Por qué lo harás.
-Te escucho.
-Debemos borrar las fotos de nosotras juntas en las r************* .
-¿Qué? Noo!
-Escúchame, el de recursos humanos supo quién era porque vio tus r************* y me encontró con vos. Me sugirió que lo hiciéramos si no queremos que me descubran.
-Pero son nuestros recuerdos.
-Y los seguiremos teniendo, pero solo para nosotras- suspiro- por favor ayúdame.
Escucho un silencio largo mientras estoy parada frente a la puerta del área de servicios.
-Está bien, solo porque te amo demasiado y sé que lo necesitas para independizarte de esa bruja de Cora.
-Te amo nena!! Sos la mejor amiga del mundo- digo riendo- te dejo, debo presentarme a trabajar, tenés mis claves entra a mis redes y elimina todo por favor.
-Claro Duende, yo lo hago por vos.
-Te estás vengando ¿no? Sabes que odio cuando Liam me llama así.
-Exacto, te amo nena no trabajes mucho. Llámame cuando salgas y hacemos algo.
-Claro.
Corto la llamada y abro la puerta del área de servicios, un hombre de unos 50 años me mira con cara seria.
-Hola soy Marie James.
-La nueva- dice en tono seco- ten me estira un uniforme n***o con delantal blanco- cámbiate, tenés 5 minutos y luego te llevo a tu zona de trabajo.
-Claro- digo y salgo corriendo al área de los baños.
Cuando ya estoy lista con mi uniforme n***o y zapatillas deportivas salgo, me mira de arriba a abajo.
-Solo por hoy ese calzado, ¿no se te informo de la etiqueta del hotel?
-No lo siento- digo bajando la vista a mis zapatillas y lo escucho resoplar.
-Zapatos negros no superior a 5 centímetros, si no querés taco está bien, pero deben ser zapatos de vestir.
-Claro, mañana los traeré.
Él solo asiente y me da un carro con productos de limpieza, y empieza a caminar hacia los ascensores. Nunca pensé que fuera tan difícil manejar esta cosa y noto el malestar en el hombre a ver que lidio para transportarlo.
Subimos al ascensor de servicio.
-Siempre por el ascensor de servicio, nunca por el de clientes.
-Claro.
-Tu zona es el tercer piso por ahora, es un lugar calmo donde no hay tanto alboroto. A medida que vea tus capacidades irás cambiando a otra área y claramente el sueldo será diferente.
-Comprendo.
El primer día fue catastrófico, confundía los productos de limpieza, tardaba más de lo esperado por cambiar las sábanas y asear el dormitorio y mi encargado estaba claramente molesto. Pero con el pasar de los días le fui agarrando la mano y ahora hacía mi trabajo en tiempo récord después de googlear técnicas eficientes para el trabajo de mucama y debo decir que fueron consejos magníficos.
Me sentía útil, me sentía realizada y lo mejor era que iba a ahorrar dinero para poder alejarme de esa familia, mi familia. Me dolía que Liam no me escuchará, mamá lo tenía comiendo de la palma de su mano y papá era un dominado que solo agachaba la cabeza.
Entre la universidad y el trabajo casi no tenía respiro, pero la sonrisa de mi cara no se borraba, al fin era una persona útil, y los elogios de mi jefe me hacían enorgullecerme más.