Winter Uno de los días más especiales de mi vida entera acababa de llegar. Hoy, al fin, después de todo el esfuerzo que he tenido que hacer y después de todo lo que ha sucedido, voy a tener mi título de periodista y podré ser capaz de comenzar a trabajar en dicho campo laboral. Me levanté por la mañana, muy temprano, y busqué algo que me gustara mucho para usar ese día y en ese justo momento, mi madre entró a mi dormitorio. —Feliz graduación, querida hijita mía —besó mi frente, causándome cosquillas—Siempre me haces sentir tan orgullosa de ti, señorita Winter Howland. —¡Gracias, mamá! —Grité moviéndome de un lado a otro—Me cambiaré de ropa y bajaré al comedor después. —Está bien, vamos a esperarte abajo mi niña —besó mi frente una vez más antes de desaparecer de mi vista. Cuando ob

