Al día siguiente nos preparamos para ir a la nueva casa, estamos emocionados. Mason toco muy temprano mi puerta, solo para llevar afuera a Simba por sus necesidades, me comento que le gusta salir a correr muy temprano y se llevo a Simba con él. Aproveché de dormir un poco más, nunca me ha gustado madrugar demasiado y cuando vi que era las seis am, volví a darme la vuelta para seguir durmiendo. Llegaron de vuelta cuando yo ya estaba lista, mi bebé venia cansado y con sed, le doy agua y comida mientras Mason se prepara para irnos. Al estar listo nos vamos a desayunar afuera, ya que Simba no puede entrar en el restaurante del hotel y no quisimos pedir en la habitación, ya llevaba mucho tiempo encerrado en una habitación. Pedimos comida para llevar, tomamos el camino a la nueva casa y comer

