CAPÍTULO VEINTINUEVE Después del almuerzo, Emily, Amy y Jayne condujeron de vuelta a la casa. Una vez más, la ya conocida imagen del camino de entrada de Daniel vacío le dio la bienvenida a Emily. Sólo quedaban unas pocas horas antes de que el grupo nupcial empezase a llegar y el hostal volviese a convertirse en un avispero lleno de actividad. ―¡Parker! ―llamó al joven chef cuando lo vio en la parte de atrás―. Éstas son mis amigas Amy y Jayne. ―Eso está muy bien, Emily, pero tengo que aliñar un montón de ensaladas. ―Y se marchó a toda prisa. ―¡Ooh, Serena! ―la llamó después Emily, arrastrando a su joven amiga por el brazo para que saliera al pasillo―. Ésta es Jayne y ésta es Amy. ―Hola ―contestó Serena agitando la mano―. Es un placer conoceros, pero dejáis ya las habitaciones, ¿verda

