Comencé a desabrochar su pantalón, mientras él seguía masturbándome. De repente me soltó y con sus dos manos, bajó un poco su ropa y una tremenda erección se hizo presente. Lo toqué como quise y él echó su cabeza para atrás y cerró los ojos para disfrutar. De un momento a otro, corrí mi ropa interior y lo introduje dentro de mí. — ¡Hellena! — me dijo asustado, cuando abrió sus ojos y me miró —No me puse condón. —No he tenido sexo con nadie en muchísimo tiempo— le dije estática en mi posición, porque enfermedades venéreas, no tenía —Y tengo un método anticonceptivo en el cuerpo— le contesté tratando de calmar mi respiración. Él me miró por unos segundos aterrado y me asusté. Traté de levantarme, pero él no me dejó. Comenzó a besarme con demasiado desenfreno y ya no me pude resistir. Com

