Capítulo cinco

3284 Palabras
Killian, a diferencia de otros chicos, estaba muy avanzado en su trabajo de biología, o por lo menos eso creía él. Ya tenía varias notas sobre el trasero de Joel Toshiri (hablando sobre la forma y de cómo se veía desde lejos) y ya hasta sabía cómo era la forma exacta, por tocarlo. Ahora le faltaba tocarlo sin ropa arriba para saber cuál era la textura de éste y también le faltaba el sabor, el rizado sabía que eso iba a ser difícil de conseguir pero él sabía que podía lograrlo. El de rizos había estado pensando en como conseguir las cosas que le faltaban y la única respuesta que tenía a su problema era algo que a él no le gustaba mucho o que por ahora, sin probarlo, no le llamaba mucho la atención: el sexo. Pero claro que se sacrificaría por el trabajo, igualmente aún tenía otros problemas, el principal era ¿como demonios iba a hacer para tener sexo con el chico de pelo azul? Su amigo pelinegro le había dicho que según Joel él era lindo pero no creía que iba a querer tener sexo cuando se fue después de que consiguió tocar cuanto necesitaba de su trasero, el rizado había visto, antes de irse que de la fiesta que el castaño se quedó molesto. Él conseguiría, de alguna forma, los datos sobre el trasero de Joel Toshiri que le faltaban, lo convencería. Para eso había estado investigando cómo interactuar con alguien que te gusta y la verdad que basándose, solo en lo que le salió en una búsqueda de google, no podría lograr mucho. Principalmente le salían videos de gente hablando pero la mayoría tenía muchos comentarios negativos y no me gustas para que llamaran su atención y pudiera interesarle.  Fue ahí cuando comenzó a pensar si en realidad le gustaba, así que eso también lo busco en paginas, que te pasa en el cuerpo y en la cabeza cuando alguien te gusta. La verdad que no sabía de qué otra forma investigar sobre eso, no era como si pudiera buscar en la biblioteca o algún archivo sobre eso, más allá de lo que podía sacar en novelas románticas. Entre los artículos que leyó, había uno que describe exactamente cómo se sentía, confuso, no dejaba de pensar en él, le interesaba todo lo que tratará sobre Joel de repente. Igual decía que tenías que conocer a la persona y Killian no sabía casi nada sobre él, más allá de la investigación que estaba llevando de su culo.  ¿Le gustaba su culo o Joel en sí? La verdad es que si le interesaba hablar con él pero no sabía cómo, por lo que fue lo próximo que busco. Si presto atención a algunas páginas que le daban consejos, los cuales anotó:  Utiliza la postura corporal. para expresarle cercanía, sin llegar al contacto físico si no te sientes dispuesto/a a ello. ... Mantén la mirada. ... Hazle pequeños detalles. ... Coquetea con esa persona. Aunque ciertamente le dejaban dudas, ¿que tipo de pequeños detalles le debía dar?¿que era mucho o poco? Sobre la postura corporal no había dudas, lo había visto en miles de series y aunque algunas veces le resultaba un poco actuado, podía copiarles para seducir a el chico de pelo azul.  En la página ampliaba sobre cada uno de los pasos, porque debería hacerse. Sobre el lenguaje corporal decía que era para darle confianza a la otra persona y generar una cercanía física sin tocar, aunque ya le había tocado el culo a Joel lo que debía considerar como un avance, según lo que leía. Aunque no quería tomar confianza de más o hacer algo que no le gustaría que le hagan a él. Se pasó toda la tarde haciendo su investigación, para por la mañana antes de ir  a la escuela, poder hacer un repaso y saber exactamente cómo tratar y actuar alrededor suyo. Cuando despertó a la mañana siguiente, leyó las notas que había hecho y dejado en su escritorio antes de salir, se fue de su casa pensando en las cuatro principales formas de acercarse que le recomendaba una página.  Mientras su padre lo llevaba en el auto, se imaginó que podía acercarse en el receso cuando estuviera con su amigo en el patio, mantener la mirada y la posición corporal. Se dio cuenta entonces que sí entablaba una conversación no sabría que decirle y esa incertidumbre lo puso nervioso a tal punto que comenzó a buscar temas de conversación. Cuando su padre vio en reojo lo que estaba buscando soltó una risa, asustando un poco.    —¿Por qué estás buscando cómo comenzar una conversación? —Porque no sé hacerlo — se encogió de hombros. — hay alguien que me llama la atención pero no sé si en el sentido amistoso o me gusta, ayer estuve haciendo una investigación sobre eso… —¿Una investigación? —murmuró con el entrecejo fruncido. —Si porque no sabía si esta persona me gustaba o como acercarme si era así.  —Creo que sobre temas de conversación tienes bastantes, sabes ver muchas películas y series y podrías recomendarle o hablarle de algunas.  —Oh, eso debo anotarlo. — murmuró antes de anotarlo en las notas de su celular, su padre volvió a reír.  —Las conversaciones pueden ser más fluidas de lo que crees, no tienes porque alterarte si hay silencios, pasa mucho eso cuando comienzas a conocer a alguien, los silencios incómodos.—  Vio a Killian anotando en su teléfono lo que le iba diciendo. Sonrió con la mirada al frente, en la carretera. — ¿Y quien es la chica de la que dudas si te gusta? —Es un chico. — murmuró el rizado y su padre abrió la boca, sorprendido. — Tiene el pelo azul y se llama Joel, al principio solo iba a hacer un trabajo práctico con él pero ahora me llama la atención.  —Y si no haz tenido conversaciones con él, quizás solo te atrae. Te gusta una persona cuando ya la conoces o mínimamente puedes afirmarlo sin dudar. —le explicó, lo que le calmó al aclarar sus dudas sobre si el chico de cabello azul le gustaba. Por ahora solo le atraía, lo que significaba que para estar del todo seguro, tenía que conocerlo. Al entrar a la escuela, fue directo a clases. Había algunas materias que no le gustaban tanto como otras pero en general era atento y responsable en clases, ahora se distraía y miraba para atrás buscando a Joel entre los demás alumnos. Y eso le consternó mínimamente, no poder prestar atención y era algo que ciertamente debía anotar como síntoma o signo de que su culo está en este planeta. Cuando salieron al patio en el receso, lo siguió, va en realidad también debía ir al comedor a buscar su almuerzo pero sí estaba fuera de su rutina pasar el tiempo de la fila mirando su culo y anotando cosas que notaba en la pequeña libreta que llevaba para sus investigaciones, aunque por un lado le parecía redundante y que no aportaría mucho a la investigación. Ya tenía datos sobre cómo era, así que en ese día se decidió a investigar sobre cómo era la reacción de las otras personas hacía la parte trasera del cuerpo de Joel. A la mayoría de personas que lo veían, les llamaba la atención. Killian, luego de varios minutos observando a las personas que transitaban cerca del castaño, se dio cuenta de que la mayoría de estas se quedaba mirando el culo al de ojos azules. Esto lo puso un poco celoso, él era su trabajo de biología, lo demás no tenían por qué mirarlo tanto como él hacía. Él, molesto, centró su mirada en el culo del castaño (aunque sin prestarle mucha atención), para que las demás personas sepan que esa parte del chico le pertenecía solo a él y a su trabajo. O eso era lo que quería lograr con mirarlo así. — ¿No prefieres que me siente sobre tu rostro? —Preguntó sarcástico Joel, con una ceja ligeramente elevada. —Así podrías verlo mejor, idiota. El rizado no se había percatado que el castaño había caminado hacia él hasta que éste apareció, con el ceño fruncido y la mandíbula tensa, frente suyo y le habló. Se veía que estaba furioso, aunque el rizado pudo notar antes eso por la forma en la que le había hablado, él pensaba que era porque lo había estado viendo pero el castaño tenía otras razones, como que lo había dejado caliente en una fiesta. — ¡Oh, eso sería bueno! —Contestó despreocupado el de rizos, enfureciendo más al otro chico que se alejó de él refunfuñando. Después del almuerzo fue al patio donde sabía que era para donde había salido el chico de cabello azul. Minutos después, afuera, lo vio sentado cerca de un árbol, leyendo un libro. Lucía más tranquila de como lo había visto antes por lo que aprovechó para acercarse. Aparte era la primera vez que lo veía solo en un recreo, casi siempre estaba con su amigo morocho. El rizado se acercó sólo un poco al castaño, sentándose en el césped, esta vez no fue como en la fiesta y le dejó espacio. Había leído sobre eso en la parte de expresión corporal de su investigación. Se apoyó contra el árbol, mirándolo fijo, pretendía que sea una forma de seducirlo pero cuando Joel levantó la mirada, rió a carcajadas.  —¿Ahora respetas el espacio personal? —le preguntó con un tono de ironía y una de sus cejas alzadas.  —Sí, hice anotaciones sobre que era bueno para generar confianza física en la otra persona. —Abriendo los ojos se acercó mirándolo fijo, Joel se alejó con la cabeza ladeada y las cejas fruncidas. —¿Anotaciones? —Claro, de la investigación que hice para saber cómo hablarte.  En una expresión rara y sin dejar de fruncir el ceño, sonrió con ternura —¿Cómo? —le preguntó, su voz sonando apenas más aguda. —Sí, es que nunca me gustó alguien o me intereso, atrajo, —comenzó, hablando rápido. Sintió una punzada incómoda en su estómago a la que no le encontraba razón, debería ir a hacerse un control médico por ello. Tragó saliva antes de seguir con lo que estaba diciendo. —así que no sabía cómo hablarte. Por lo que comencé una investigación, en la librería no encontré nada específico en el tema, —hizo una mueca antes de continuar hablando. — así que básicamente está basada en internet y artículos que encontré por allí.  El chico de cabello azul sonrió grande y terminó soltando aire en una risa silenciosa.  —Eres raro pero lindo.  Acercó su mano a su rostro y le dio un coscorrón en los rizos. Killian sintió sus mejillas arder y ya le estaba preocupando de tener fiebre. Aunque en general se sentía bien y no le venía un decaimiento como cuando se enfermaba, prefirió quedarse y no salir corriendo a la enfermería del colegio aunque sea. Tenía que aprovechar que era la primera vez que se acercaba a Joel y estaba manteniendo una conversación casual. Aparte de que sabiendo lo que estuvo estudiando y leyendo en su investigación lo seducirá seguro en ese momento. —Gracias —su voz sonó más aguda sin explicación.  —De nada, ¿que decía tu investigación? —Primero busqué signos o síntomas para saber si me gustabas tú o tu culo.   Joel soltó una carcajada, aunque después, como si se diera cuenta de lo que dijo, lo miró con los ojos entrecerrados.  —Pero que imbecil. —¿Por qué imbécil? —preguntó Killian con genuina curiosidad.  —¿Cómo por qué? Hablas de síntomas primero —remarcó, con un tono diferente al terminar la palabra. —como si fuera una enfermedad… —Es que no sé como decirle a lo que provocas cuando te veo —soltó de golpe, argumentando e interrumpiéndolo.  Joel le sonrió tiernamente y Killian se la devolvió. —Buena respuesta. —Cuando estuve seguro que me interesabas, me atraías o como se diga, continúe buscando formas de hablarte o acercarme a ti y ahí me recomendó mirarte fijo y usar la postura corporal para darte confianza. El chico de cabello azul comenzó a reír atolondradamente, Killian quedó confundido, casi ladeando la cabeza al mirarlo por ello.  —Que me mires fijo como recién lo hacías me da de todo menos confianza, —comenzó a explicarle, la ceja encorvada. —hasta me dio un poco de miedo cuando te sentaste solo a mirarme fijo.  —Oh, —exclamó antes de sacar su libreta del bolsillo del pantalón, buscar una página en específico y anotar algo. Joel lo miró con ternura y es que otra cosa no podía provocarle siendo hasta inocente en todo, como si fuera algo que no fuera a recordar después o mereciera más investigación.—en una de las páginas en las que busqué decía que daba confianza y que ayudaba a seducirte. No confiaré en todo lo que veo la próxima vez. —terminó diciendo, encogiéndose de hombros.  —Creo que deberías confiar en lo que te incomoda o no a ti. Imagina a alguien mirándote fijo ¿te incomodaría? —Creería que sí, no recuerdo que me haya pasado. Cuando terminó de hablar y sin recibir respuesta, Joel comenzó a mirarlo fijo, primero solo manteniendo la mirada en su rostro pero después comenzó a abrir los ojos en su dirección. Killian se rió.  —Entiendo, si hasta da miedo y yo estaba un poco advertido pero tu no. —Si estaba advertido, —le contestó el chico de cabello azul, encogiéndose de hombros. —pero no me dio miedo, solo me pareció raro. ¿Qué más había en tu investigación? —Había algo que leí sobre detalles, que aunque en ninguna especificaba qué tipo más allá de desayunos y cosas por el estilo, así que no le preste mucha importancia a eso.  —Bueno, para especificarlo deberías preguntarme y me parece que un buen detalle para mí sería chocolate.  Killian anotó en su libreta “preguntar para especificar” y “chocolates”. Joel se le quedó mirando con una sonrisa. Le continuó explicando que detalles servirían con él pero cuando el rizado no entendió que se trataba de una broma cuando le decía que debería hacerle trabajos prácticos de algunas materias, le terminó aclarando. Todo se lo tomaba en literal.  —También vi en varias paginas que te seduzca, —abrió los ojos en una expresión de indignación que a Joel le dio risa. —como si supiera lo que tendría que hacer para seducirte. —Creo que eso yo tampoco lo tengo claro. —Como tu amigo me había dicho que no te diga cosas sobre tu trasero, —cuando comenzó a hablar de su amigo, el chico de cabello azul lo miró con el ceño levemente fruncido.—busqué algunas cosas para decirte sobre tus ojos azules, no me llaman tanto la atención —se encogió de hombros. Hablaba rápido, como si estuviera nervioso y no se diera cuenta de ello—pero son lindos también… —¿Mi amigo es Alan? —le preguntó, Killian asintió en respuesta. —Puedes decirme cosas sobre mi trasero mientras seas ubicado. —¿Cómo ser ubicado? —Claro, puedes decirme cosas a mi pero no quedarte mirando como un imbécil en la fila del comedor. Fijate si da según el contexto  —Oh, —lo anotó en su libreta, la cual mantenía en su regazo. —Lo tendré en cuenta, ¿que contexto sería apropiado entonces? —preguntó y Joel de pronto se sintió en una entrevista de trabajo pero con temas muy extraños por la formalidad en la que hablaba a veces. —Supongo que mientras estemos nosotros solos está bien, —se encogió de hombros antes de seguir hablando. —cuando hay mucha gente alrededor me hace sentir sexualizado y es incomodo.  —¿Entonces está bien si ahora te digo que me gusta mucho tu culo? —Sí —se sonrojó apenas, bajando la cabeza por un segundo. —ahora está bien. —Pero preferiría que no tuvieras tanta ropa, o sea me gustaría mucho ver tu culo sin nada encima. —¡Killian! —exclamó con voz aguda por la vergüenza, y volviéndose a sonrojar. Se removió ligeramente sobre el césped, acercándose apenas a él.  —¿Con eso me desubique? —preguntó, sus ojos bien abiertos. Joel negó con la cabeza. —No, solo que me dio vergüenza y me salió reprocharte —soltó una risita que apenas se escuchó y a Killian le hizo sonreír. Se le hacía hasta un poco extraño como alguien que sin conocerlo había sido tan directo y atrevido diciéndole cosas sobre su trasero antes, ahora estaba tanteando todo y hasta haciendo anotaciones, diciendole que serían cosas que tendría en cuenta. Definitivamente cuando le decía ese tipo de cosas en el pasado no era igual a los desubicados acosadores que le gritaban en la calle o incluso sabían tocarle sin su consentimiento; esa clase de tipos eran sumamente desagradables. Por otro lado, no era que no le importaba de Killian porque le atraía o le parecía lindo, sino porque no era s****l con lo que le decía. Incluso cuando le hablaba de su culo era como si lo hiciera de su codo, por decirlo de alguna manera. Y hasta recién que le dijo que le gustaría verlo sin ropa, cosa que lo avergonzó, lo hizo de una forma que lucía inocente. No usaba otro tono, de los que Joel conocía bien y detestaba. Killian era inusual y le llamaba mucho la atención.  —Me gustaría probar tu culo. —murmuró, sin darse cuenta de lo descarado que era al hacerlo e incluso tan distraído que estaba con su libreta, ni siquiera lo miró cuando lo hizo. Las mejillas de Joel se tiñeron de rojo por la insinuación del de rizos sobre un beso n***o. Él los amaba y más cuando eran hechos por chicos atractivos, así como lo era Killian. La idea de los labios y la lengua del chico de rizos en su culo logró enviar toda la sangre de su cuerpo a su pene. Al castaño no le sabía gustar que los chicos sean tan desubicados con él pero por alguna extraña razón le encanta que el de rizos sea así. Y hasta prefería que sea así, aunque también le daba ternura con esta actitud de acercarse a hablarle y hacer anotaciones sobre cómo debía acercarse a hablarle a alguien que le gustaba. Killian sonrió ampliamente al notar la erección del más bajo.  — ¡Pero qué ternura! Tienes una erección, —Subió una de sus manos por una de las piernas del castaño casi hasta llegar a su bulto y apretando suavemente la piel de su pierna por sobre la tela de su pantalón, queriendo mostrar a que se estaba refiriendo pero sin llegar a su bulto por lo que le había dicho antes sobre la postura y como no daba confianza física eso. — Es exactamente lo que me pasa cuando me quedo mucho tiempo mirando tu trasero. — rió suavemente cuando terminó de hablar, como si fuera completamente normal hablar de erecciones sin que sea incómodo o raro. Joel le estaba ardiendo el rostro de lo tan sonrojado que estaba, por la vergüenza.. El rizado era muy imbécil, descarado y muy directo. Casi como si no entendiera que por lo general son cosas que no se hablan así, sin rodeos. Pero le gustaba así. 
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