La desesperación de Thomas y Laura por llegar a donde estaban sus compañeros eternos fue tanta que los licántropos empezaron a golpear la invisible pared creada por el don de Darius, a lo que se sumaron los guerreros Barone y Höller para ayudar a los predestinados de los Príncipes Dracul. Asimismo, las flechas de Haldir y Elrond rebotaban en la barrera, por lo que no podían seguir destruyendo a los orcos mejorados. «Darius, desactiva tu don, Catalin y Lucian corren peligro al ser solo dos contra millones», dio la orden Stefan al General Dracul por medio del poder de Ileana. Al dejar caer la barrera, los demonios continuaron con el avance, pero también los guerreros sobrenaturales, empezando un enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre licántropos y vampiros contra demonios materializados. Haldi

