Preámbulo Parte 2

2499 Palabras
Castillo Dracul en Bran, Braşov, Transilvania, Rumania, tras culminar reunión post primera batalla de la guerra contra Satanás y sus huestes.  Tras la primera batalla entre los sobrenaturales unificados y las huestes de Satanás, en la que el triunfo llegó a los primeros por el sacrificio de Aideen, el hada de fuego; de la Profecía que la Madre Luna entregó a la Manada Höller al tomar posesión de la bruja Maat, solo las dos últimas estrofas aún no se hacían realidad. En los versos de la penúltima estrofa se decía que Amelia brillará en la batalla, proveerá a los guerreros, hará que su amor sea eterno y caminará por La Tierra atada a su ensueño. ¿Qué significado oculto tendrían esas palabras? Lucian, quien no dejó de estudiar ambas profecías, tanto la que se entregó a los vampiros hace más de dos mil años, como la entregada a los licántropos de la Manada Höller poco menos de medio siglo atrás, analizaba las palabras de esos versos, intentando descubrir lo que encerraban ni bien terminó la reunión de los aliados que se dio tras el final de la primera batalla. «¿Acaso hace alusión a que Amelia peleará junto a nosotros, o simplemente aparecerá portando una intensa luz al terminar cada batalla? Que yo sepa, las divinidades no pueden formar parte de actos bélicos, por eso el Dios Supremo no peleó contra los insurgentes en la Guerra de los Cielos, sino que fueron Los Celestiales los que defendieron la supremacía de El Creador. Entonces, ¿cómo brillará Amelia?», se preguntaba el Príncipe Dracul mientras buscaba entre libros y manuscritos una respuesta. - «Habrá un momento en que Amelia esté presente durante los enfrentamientos que tengamos contra aquellos que siguen a Satanás, y ella, con su infinito poder, proveerá a los guerreros de sanación y protección. Es así como ella brillará, se hará notar, y el embaucador, como su prole, lo sabrá» -Ileana, por medio de una conexión telepática dio respuesta a las interrogantes de Lucian. - «¿Qué haces metiéndote en mi mente cuando tienes algo más importante que atender? Apenas han pasado pocas horas desde que encontraste a tu predestinado. Pon toda tu atención en Kiram, Ileana» -regañó el príncipe vampiro a quien quería como a una hermana. - «No me lo tomes a mal, pero me hubiera gustado participar de la reunión que tuvieron con Amelia y los demás» -comentó Ileana con preocupación de que Lucian crea que lo dicho se debía a que ella no confiaba en el criterio de los demás que participaron en la reunión. - «¿Qué sucede? ¿Kiram no es lo que esperabas?» -preguntó maliciosamente Lucian, quien ni cuenta se dio del sentir de Ileana. - «¡No seas ridículo! ¡Por supuesto que Kiram es todo lo que yo esperaba, y más! Solo que estamos pasando por una situación complicada, un momento en el cual no podemos bajar la guardia» -lo dicho por Ileana hacía reír a Lucian, ya que se imaginaba la expresión iracunda de la vampira de apariencia adolescente. - «Está bien, te entiendo. Supongo que el híbrido de licántropo y brujo duerme, por lo que has podido inmiscuirte en mis pensamientos, así que aprovechemos que puedes ocuparte de otros asuntos. ¿De dónde sacas la conclusión con la que interrumpiste la soledad de mi proceso analítico?» -Lucian sabía que Ileana era especial y mantenía contacto con la divinidad, por lo que quería estar seguro de que era de esa fuente de donde la vampira había obtenido la respuesta. - «Desde que tengo memoria, la Madre Luna siempre me ha presentado en sueños fragmentos de escenas de las batallas que se darán por la unificación de los pueblos sobrenaturales, y en ellas siempre me he visto al lado de Amelia, asegurándonos de poder ayudar a los nuestros: yo con mi poder psíquico, y ella con su poder divino» -la respuesta de Ileana era lo que Lucian necesitaba para considerar esos versos resueltos. - «Gracias por tu ayuda, Ileana» -soltó el príncipe vampiro sintiéndose más aliviado porque había logrado avanzar con el análisis de la Profecía. - «No hay de qué. Ahora ve con Laura, que a los licántropos les gusta abrazarse a sus predestinados cuando la noche cae» -ese comentario de Ileana hizo que Lucian deje la biblioteca y se dirija en busca del calor de su amada licántropa. Al amanecer, Lucian regresó a la biblioteca. Debía continuar con el estudio que tanto le interesaba. Sasha ya no se sumaba a dicha tarea, ya que estaba ocupado junto a Ícaro y Marina en preparar el espacio cerca del bosque que se había asignado para el nuevo aquelarre. Sin embargo, alguien más se interesó en ayudarle en esa labor. - Ileana me comentó lo que estás haciendo –Lucian escuchó la voz de Kiram, algo que le perturbó porque no detectó su olor ni movimiento-. Si te preguntas por qué no pudiste olerme o escucharme llegar, solo te diré que es una ventaja de ser híbrido: heredé de mi padre brujo la posibilidad de hacerme imperceptible. - Ese es un buen atributo para el espionaje –soltó el príncipe vampiro a la par que marcaba una sonrisa burlona. - Lo sé, pero te aseguro que mis intenciones son buenas. Ahora soy parte de este clan, así que todos mis actos serán para el beneficio de los tuyos, que son los míos –las palabras de Kiram alegraron al vampiro. El híbrido predestinado de Ileana era muy joven, apenas había cumplido los dieciocho años, pero se notaba que era muy inteligente y maduro para su edad. - ¿Y cómo me puedes ayudar? –Lucian fue directo. - Yo también he estudiado por mi cuenta la Profecía que se nos entregó cuando mi abuelo asumió el liderazgo de la manada, así que puedo compartir contigo mis conclusiones –la seriedad de Kiram para hablar sobre el tema gustó mucho al príncipe vampiro. Con un gesto de su mano, Lucian le pidió al nuevo m*****o del Clan Dracul que se explaye. »Por Ileana conozco el párrafo que estás analizando. Te diré que, para mí, cuando se habla de “su amor”, se refiere a mi tío Stefan. Creo que tía Amelia hará algo para que mi tío sea un inmortal, como lo serán los elfos cuando regresen de su estadía de mil años en la Tierra Bendecida –lo dicho por Kiram dejó pensando a Lucian. Después de unos segundos de silencio, el vampiro refutó. - ¿Es posible que la divinidad decida entregarle a su compañero eterno una bendición de tal jerarquía simplemente porque ella no lo quiere perder en esta vida? –Lucian cuidó sus palabras al hacer la pregunta. - En otras palabras, quieres saber si es justo que una divinidad haga inmortal a su compañero para no tener que sufrir al verlo morir –Kiram sonreía burlonamente, como Lucian lo hizo cuando le comentó la posibilidad de que aprovechara su predestinación con Ileana para fungir de espía en territorio Dracul. - No quiero que tomes a mal mi comentario –se excusó Lucian. - No te preocupes, era broma –dijo Kiram, y dejó de sonreír porque quería hablar seriamente sobre lo que estaban tratando-. La Profecía no señala que tía Amelia, en algún momento, regresará a Los Cielos, por lo que, a mi parecer, significa que ella permanecerá en La Tierra hasta el fin de los tiempos. De ser así, imagino que su compañero eterno debe adquirir alguna bendición que le permita andar junto a ella. Es por ello que pienso que mi tío recibirá la inmortalidad. Sin embargo, desconozco las circunstancias que se tendrán que vivir para que se haga entrega dicha bendición –el gesto de Kiram se llenó de preocupación. - ¿Crees que Stefan estará en algún momento en peligro de muerte, por lo que Amelia decidirá entregarle la inmortalidad? –Lucian volvió a ser directo con sus preguntas. - Es más que probable –dijo Kiram con un gesto de tristeza-. Aunque sé que tía Amelia no permitirá que el tío Stefan muera, me inquieta saber que él tendrá que pasar por el dolor de estar al borde de la muerte. - No seas tan negativo. Quizá la situación no llegue a ser tan trágica –dijo Lucian esperando que así sea. - Si consideramos que tía Amelia sufrió un terrible ataque que la dejó moribunda, haciendo que Catalin decida compartir su sangre para convertirla en vampiro, lo que permitió que su poder divino se manifieste, creo que pensar que el tío Stefan estará a nada de morir antes de recibir la inmortalidad, no es ser negativo –el comentario de Kiram hizo que Lucian recordara el ataque que dirigió hacia territorio Höller hace un poco más de tres semanas atrás. La incomodidad del vampiro fue obvia para el híbrido de licántropo y brujo-. Disculpa por mencionar un mal recuerdo para ti, pero era el mejor ejemplo que se me ocurrió para graficar mi punto. - No te preocupes. Que me avergüence al recordar que ataqué a Los Höller durante las nupcias de Stefan y Amelia quiere decir que estoy arrepentido de ello, y eso es bueno –agregó Lucian. Kiram afirmaba con un movimiento de cabeza, apoyando así lo dicho por el vampiro. - Y sobre que “caminará por La Tierra atada a su ensueño”, identifico esta última palabra como el ideal de tía Amelia, aquello que ella desea que se haga realidad, por lo que tendría relación a su misión –continuó Kiram con el análisis de los versos proféticos. - Su misión es unirse al Puro que Aúlla para que nazca el Híbrido. Otra vez aparece Stefan –mencionó Lucian. - Pero esta parte de la Profecía no tiene que ver con mi tío, sino con el hijo que ambos tendrán –Kiram empezó a explicar la conclusión a la que llegó tras estudiar esta parte de los versos proféticos-. Si su misión es ser la madre del Híbrido, quiere decir que se mantendrá cercana a él para ayudarle en todo lo que necesite para que su destino se haga realidad. - Eso es comprensible. Sin embargo, el verbo “atar” me suena a obligación, y eso me confunde –mencionó Lucian. - Yo interpreto que el verbo atar se debe a los lazos sanguíneos y afectivos entre Amelia y su ensueño. Usualmente, los lazos se atan, y al tener un lazo con el Híbrido, por eso se indica que ella estará atada a su ensueño, que es su ideal, su misión. La dedicación de Amelia se debe a su conexión con su hijo, que será el Unificador de los pueblos sobrenaturales –lo dicho por Kiram convenció al príncipe vampiro. - Igual, hay algo que no me cuadra con este último verso del cuarto párrafo –Lucian no daba con aquello que no lo convencía. Y es que ellos ni se imaginaban lo que el futuro deparaba. Sobre el Híbrido. Detalles a tener en cuenta sobre la correcta interpretación del último párrafo de la Profecía. «El Híbrido nacerá de mi Luz. El Híbrido heredará el legado de mi Luz. El Híbrido unificará a los hermanos divididos. El hibrido será eterno. El Híbrido solo se mezclará con mi Luz». Los versos proféticos señalaban el nacimiento del Híbrido de la mezcla impensada de licántropo y vampiro, dos especies que llegaron a La Tierra con distintas misiones, convirtiéndose en enemigos naturales, pero que en realidad eran complemento uno del otro. Dos versiones de seres nocturnos que se desenvuelven bajo la luz de la luna, protegidos y escuchados por la misma deidad, se harán uno, mejorando aún más el cuerpo que contendrá la esencia divina del Dios Supremo. Y es que el Híbrido no proviene de la Madre Luna, era una extensión de la propia existencia de El Todopoderoso que llegó a La Tierra para unificar a las especies que puso en este planeta para salvaguardar la creación y existencia del hombre con aquella que nació de la crueldad de Satanás, pero que Él perfeccionó al hacer posible que nazcan vampiros poseedores de un alma. Era necesario que la madre del unificador provenga de la divinidad, y por ello la hija de la deidad de los pueblos sobrenaturales fue enviada con esa misión. Y esto era requerido porque, a diferencia de la venida del Cristo, no habría un tiempo de preparación energética para la llegada del Híbrido a La Tierra, por lo que una simple vampira no podría ser la anfitriona que cuidara del cuerpo que recibiría la esencia divina del Dios Supremo. De ahí que ese fuera el legado que Amelia entregó a su hijo: su procedencia divina. El Híbrido, además de ser el representante de la mezcla de dos especies que nacieron enemigas, sería el Unificador de los pueblos sobrenaturales por el don con el que nacerá. El poder de la palabra sería entregado a este, por lo que su mensaje calará en las mentes de aquellos que se mantenían en contra de la profecía entregada a los vampiros más de dos milenios atrás, delatando la mentira en la que habían vivido al ser aliados de Satanás, quien no les ha otorgado ningún favor a los convertidos, y mucho menos a los nacidos con alma. De ahí que no se necesitará que el Híbrido llegue a su edad de destino para extender el mensaje de unión entre los clanes y demás pueblos sobrenaturales. Los genes de licántropo y vampiro harán posible que el cuerpo del Híbrido sea más fuerte y resistente al paso del tiempo, ya que este no envejecerá al tener una edad de destino. Aunque los puros de estas dos especies sobrenaturales pueden ser afectados por la muerte que llega con la violencia de la guerra, la divinidad que posee le entrega al Híbrido la posibilidad de no morir, siendo un verdadero inmortal. La estadía del Híbrido en La Tierra no tiene fecha de caducidad, como si la tuvo la del Hijo del Dios Supremo, que, al cumplir con su misión, retornó a Los Cielos. El Híbrido se mantendrá gobernando a los sobrenaturales y vigilando el proceso de revelar su existencia a los humanos, señal de que la Segunda Venida del Hijo del Dios Supremo se acerca, y con ello el Juicio Final. Aunque el Híbrido provenga del Dios Supremo, es un ser encarnado entre los sobrenaturales, por lo que la bendición de la predestinación también lo afecta, y por ello tendrá un alma gemela. La elegida para ser la compañera eterna del Híbrido provendrá de la Madre Luna, y serán seres Celestiales que bajarán encarnados, sin tener que pasar por el proceso de nacimiento y desarrollo corporal, ya que la pureza de su espíritu y la misión que se le ha encomendado no requiere de pasar por las vicisitudes que experimentó Amelia. Todo esto se devela sobre el último párrafo de la Profecía entregada a los licántropos.
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