Historia desarrollada en el salón del hipnotista. -Querida Eliz, pasa por favor. -Daba la cordial invitación mientras abría la puerta de su consultorio. -Eres tan puntual como siempre, felicidades. -¿Qué clase de persona sería si el valor por el tiempo de los demás no me importara? -Respondía la joven con un rostro serio y un tono carente de dulzura al entrar rápidamente. -No tienes que ser tan formal ni dura, aquí vienes a relajarte no a estresarte más. -El anfitrión cerró la puerta después que ella pasara. Era un hombre calvo que usaba lentes de sol aun en esa habitación tan oscura. Su ropa era una rara combinación de un hippie con un estilo de chamán. Usaba una camisa floreada que era cubierta casi en su totalidad por una capa roja muy brillante, tenía un par de tatuajes en ambas muñ

