Los guerreros humanos avanzaban acorralando a los vampiros y haciendo que se replegaran por dónde habían llegado y ahí ya les esperaban los refuerzos humanos. Todo eso se estaba convirtiendo en una matanza muy elevada donde solo un bando estaba teniendo bajas. El momento anímico lo tenían los humanos y no iban a estar dispuestos a ceder. Lor miraba desde lo profundo todo y comenzó a sentir esa ira de la cual hasta sus propios vampiros temian y evitaban provocar. -Antes me había dicho que me controlara, que no era el momento para explotar. -Le dijo a su vampiro original que seguía a su lado como un perro fiel. -Bueno pues en este momento no veo una mejor opción. Escuchar a esos humanos gritar que nos están ganando me hace hervir y toda esa ira la puedo utilizar. -¡Dile esto a los soldado

