No se cual de todas las emociones es mas fuerte, me siento fatal, la mezcla de sentimientos que tengo hace una combinación demasiado explosiva. ¿Qué clase de padre hace lo que hizo el mío? Es una pregunta a la que no encuentro respuesta, se supone que me ama, podría creerlo de mi “madre” que siempre ha sido fría y distante conmigo, incluso puedo asegurar que quiere mas a Caleb que a mí, pero eso jamás me molestó, al fin y al cabo, era mutuo el poco cariño entre ella y yo. Veo en la mirada de Mateo la lastima que siente por mí y eso me hace sentir peor.
—Gracias por eso, prefiero que sigan sin saber de mí, al menos hasta que tengamos todo para lograr el divorcio sin perder la empresa.
—Tengo sospechas sobre quien es la amante de tu esposo, ¿quieres saberlo? —pregunta y quiero decir que si, pero sin tener la certeza prefiero seguir en la oscuridad ante ese tema
—No, prefiero enterarme cuando tengas todo para confirmarlo, antes de eso prefiero no saber nada.
—Comprendo. Escucha, quiero decirte que cuentas conmigo, puede que nuestra forma de conocernos no fuera la mejor y la relación que tenemos es abogado-clienta, quiero que tengas en cuenta que podemos ser amigos, que tienes un apoyo en mí incondicional al igual que con Emma, ella te quiere y es una buena amiga a pesar de su corta edad y de que parece niña pequeña con su forma de ser tan extrovertida, cuando se necesita es muy madura para su edad y te sorprenderías con los buenos consejos que da. Confía en ella, no te va a defraudar.
Quisiera poder creer todo lo que dice, pero no puedo. Quiero decir que, si bien siento que necesito amigos verdaderos, siento que los conozco hace muy poco como para confiar.
—Gracias, tomaré en cuenta lo que dices, pero por ahora no me siento preparada para confiar. Lo siento, no son ustedes, es solo que estoy dañada y tengo heridas que sanar. Confié en Caleb por años y me traicionó, necesito sanar y Emma es excelente para ayudarme con eso, a medida que pasemos tiempo juntas confiaré en ella, eso es seguro. Solo que por ahora prefiero que disfrutemos de la amistad sin involucrar mis problemas.
—Lo sé, no es fácil confiar. Tiempo al tiempo. Ahora debo irme, tengo trabajo que hacer. La cuenta esta pagada, aunque casi no tocaste la comida, podrías pedirla para llevar, así la comes en la tarde. Cuídate y te aviso cuando tenga pruebas te aviso.
Nos despedimos y lo veo irse, miro mi comida y la muevo. Mi apetito se ha ido con las noticias recibidas, me siento perdida y que mi vida fue una especie de mentira, todo lo que he vivido ha sido una ilusión y hasta me siento perdida y con muchas preguntas que quisiera hacerles a mis padres, pero no puedo.
Cuando llega la hora de volver a trabajar lo hago perdida en mis pensamientos, no dejo de darle vuelta a toda la información adquirida y en lo ilusa que fui creyendo ciegamente en mi familia, al igual que en mi esposo que al final solo me vio como una moneda de cambio, una transacción para recibir la empresa y dinero, como me dijo mi mejor amiga Lara, creo que debí investigar bien sobre mi esposo antes de casarme.
Flashback
Me acabo de comprometer con mi novio, me siento la mujer mas feliz del mundo en este momento, al menos hasta que Lara me cuestiona sobre mi decisión.
—¿Estas segura de hacer esto? Tenemos 18 años, ¿Qué apuro tienes con la boda? ¿No será que estas embarazada? —río al escucharla
—No estoy embarazada, lo amo y no le veo el mal a casarnos si estamos enamorados.
—Mo lo sé, siento que algo mas existe tras este compromiso, ¿Será interés de su parte por el dinero de tu familia?
—No amiga, por le contrario, él nos esta salvando de la quiebra.
—Sigo pensando en que hay información que no cuadra y no me agrada mucho Caleb, siento que no es el hombre para ti, te mereces algo mejor…
—¿Que hace la mujer mas hermosa del mundo junto a Lara? —pregunta mi novio, ahora prometido, abrazándome por la cintura y besando mi cabello
Lara suelta un bufido, molesta por la interrupción de Caleb en nuestra conversación. Enamorada como estoy me olvido del mundo cuando estoy con él, volteo a verlo y le contesto
—Solo hablando cosas de chicas.
—Espero que la despedida de soltera no sea organizada por tu amiguita —dice sonriendo, como si fuera una broma, pero yo sé que no lo es. Acerca su boca a mi oído y me susurra —. Sabes que no confío en ella y que solo la tolero por ti.
—Pues te aguantas, como su mejor amiga la organizaré yo, pero no te preocupes que la boda se realiza si o si, mi mejor amiga esta tontamente enamorada de ti y no faltará ese día. —termina de decir eso poniendo un dedo en su boca simulando una arcada por lo del amor que nos tenemos.
Fin del flashback.
Quizás debí escuchar a Lara en ese momento, si le hubiera hecho caso no estaría en esta situación ahora. Podría haber evitado el error de casarme con Caleb, tal vez investigando, podría haberme enterado de toda la mentira que me dijeron mis padres con mi esposo, tal vez, solo tal vez, ahora sería una mujer independiente en todo sentido y completamente feliz si no hubiera cometido la tontería de casarme tan joven.
Pienso en cómo se dio mi boda con Caleb, pienso en como mis padres insistieron en formalizar nuestra relación por le que dirán, en como Caleb comenzó a insistir en querer ser mas que novios porque “estaba seguro que era la mujer de su vida”, niego con la cabeza y sonrío amargamente por creer todo lo que me decía, confiaba ciegamente en él.
Suspiro y por fin termina el horario laboral, por hoy solo quiero lanzarme en la cama y cerrar los ojos, olvidar por un momento todo lo que estoy viviendo y descansar mi mente de tanta información recibida.
Veo como Emma me observa mientras caminamos al hostal, su hermano quedó de ir por ella a ese lugar, por lo que vamos en camino, solo que al partir le dije que me dolía la cabeza, por lo que no tenia ánimos para hablar, ella como buena amiga respeta lo que digo y avanzamos en silencio. Sin embargo, noto su mirada, me doy cuenta como se preocupa por verme tan perdida en mis pensamientos y ha notado que durante la tarde he estado así, pensando en lo que sea que me tiene ensimismada.
—Emma, lo siento, hoy no soy una buena compañía.
—No te preocupes, para eso estamos las amigas, para los buenos y los malos momentos, cuentas conmigo ya sea para estar riendo, llorando o solo caminar en silencio. No estas sola y no lo estarás, menos cuando ya eres mi amiga.
—A veces me pregunto como es que me gané una amiga como tú, ¿Qué hice de bien para tenerte como amiga? —comento con toda sinceridad, Emma es muy buena persona y agradezco haberla conocido.