Sin esperarlo ni buscarlo, mi vida cambió desde que me topé con Los Höller. Encontré el amor, una familia, amigos, un sentido a mi vida. Me encontré a mí misma, a mi verdadero yo, que no era una huérfana abandonada, sino la hija de la divinidad adorada por los pueblos sobrenaturales. Nuestra boda no marcaba el inicio de nuestra unión ni de nuestro compromiso, era un detalle que mi amado y familia hicieron realidad para mí. Más allá del trasfondo legal para los humanos, la ilusión de ser una novia que es recibida por el amor de su vida en el altar era lo importante que hacía que mi alma vibre emocionada. Desde muy temprano comenzamos a prepararnos. Esa fue una consecuencia de decidir casarnos a mediodía. Pochi Saenz llegó a las 7 am junto a su equipo para preparar maquillaje y peinados; dí

