la pantalla del computador me muestra los diversos documentos que debo revisar. No he parado de trabajar desde que llegué y la cabeza me quiere explotar debido al fuerte dolor en ella. -hola ¿todo bien? -me interrumpe una voz que enseguida reconozco como la de Thomas. dirijo mis ojos a él y le respondo el saludo. -hola, no tanto, mi cabeza me duele mucho. -pero como no si desde que viniste no has parado de trabajar. Mejor porque no vamos por algo de comer, se ve que lo necesitas. -yo de verdad no quiero causarte problemas. tenía entendido que él es nuevo en la empresa y no quiero que por un error lo despidan. -no te preocupes, ya terminé todo. andale acepta. no me quedo de otra que aceptar su propuesta. caminamos al ascensor, cuando las puertas de este se abren, entramos en él. mi

