Pruebo el desayuno asimilando que mañana viene mi madre, estoy muy nerviosa, no sé cómo vaya a reaccionar ni tengo las palabras adecuadas para decírselo sin que lo tome a mal. Vamos, ¿que madre le alegraría que su hija vaya a tener un hijo a los 20 años? es obvio que a ninguna. termino mi desayuno un poco con angustia. Me preparo mentalmente para salir e ir a la empresa, tomo el bolso y salgo del apartamento. Camino hasta que llego a la parada de autobuses, espero unos cuantos minutos y el bus aparece, me subo, pago el pasaje y me siento en una de las sillas. Miro por la ventana y veo como jóvenes caminan a sus escuelas o universidades, es inevitable no sentirme mal, yo sería una de esas personas, estaría preparada para dar mi primer día de clases pero las cosas a veces no suceden como

