pruebo un bocado de mi desayuno pero las náuseas no me dejan tragarlo ya que es cuestión de segundos para que lo este vaciando todo en el vater. bajo la cadena y me lavo los dientes, el sabor amargo desaparece a medida que me cepillo. enjuago mi boca para luego salir del baño. al otro lado de la puerta una Bárbara está con en cejo fruncido preocupada. -¿que te pasó? -no lo sé, estaba desayunando y de repente me entraron arcadas. -anda amiga no deberías de ir al trabajo hoy, ¿quieres que llame por ti? niego. -no, hoy no voy a faltar, sabes que si falto me quitan un día de trabajo, no puedo permitirme eso el semestre no se va a pagar solo. ella suspira. -es estúpido pelear contigo, solo cuídate y prométeme que si luego te sientes peor o sigues vomitando te vas a venir. -esta bien,

