Maratón 5/5 Oliver Lombardi Miro la luz que se cuela por la apertura de las cortinas, sintiendo mi cabeza doler de tantos pensamientos que no me dejan dormir. Kate está acostada en mi pecho, su respiración tranquila me hace saber que duerme. Le doy suaves caricias en su brazo y me concentro en lo suave de su piel y el exquisito olor que desprende. En mi mente, no deja de reproducirse esos mensajes. La odio mucho por venirme a quitar la paz, pero más me odio en estos momentos por algún momento de haberme metido con ella. Ahora lo único que temo es que la mujer que se apoya en mi, me deteste. Siento como su cuerpo se remueve, sacándome de mis pensamientos. Sus ojos se abren y entonces me mira, aún estando toda despeinada y con cara de adormilada, me sigue pareciendo la chica más hermos

