Estoy asombrada y avergonzada por lo que veo. De inmediato cierro la puerta y corro rumbo a la cocina a dejar el cuchillo que sostenía y subir a la azotea ¿Cómo es posible que Reinaldo y Phia se conozcan? ¿Cómo es posible que se conozcan tanto que los haya encontrado teniendo sexo a lo salvaje? ¡Que vergüenza! ¡Y yo pensando que le estaban haciendo daño! ¡¿Cuál daño? Si ella estaba gozando de lo que le hacían! ¡Y en nuestra cama! Un momento. Lo último sonó a marido traicionado. En realidad, si me han traicionado. Por no decirme que estaba saliendo con alguien. Pero la verdad, aún no me explico como fue que pasó. ¿Cómo fue que no me di cuenta? - ¿Zoe? ¿Estas bien? - pregunta Phia acercándose a mí. - Sí. Un poco perturbada por lo que vieron mis vírgenes ojos, pero bien dentro de l

