Los nueve herederos Morgan ingresaban a la propiedad Wilson con la intención de estar presentes en el último adiós que se le daría a la jóven Amber, la única ausente de este selecto y exclusivo grupo era la pequeña Azucena, quién aún continuaba recuperándose de la terrible herida generada por sus propios hermanos. Así fue como decidieron éstos chicos presentarse en el lamentable funeral. Sin embargo, para su sorpresa, no serían recibidos de la mejor manera, o al menos de la forma que ellos esperaban. Un mar de miradas pulsantes cargaban el ambiente de una onda negativa, era bastante claro que todos miraban con repudio a los hermanos que rápidamente se aglomeraban en un simple grupo de personas caminando lentamente hasta el ataúd. Un silencio abrumador se apoderó de todo el salón haciendo q

