La noticia estremeció por completo a toda la sociedad en general. Amber Wilson había muerto, y para todos era una verdadera tragedia. Los rumores iban de boca en boca transformándose en versión no oficiales de lo que posiblemente le pudo haber pasado a esta pobre adolescente que ahora yacía sin vida sobre esa roca en medio de un río. Su padre cayó en estado de shock, sin ningún tipo de reacción debido al impacto tan potente de recibir tan amarga información. El cuerpo sin vida fue trasladado a tierra firme, e introducido en una bolsa para cadáveres de color azul. Al mismo tiempo la detective especial, Kloe Hampton, recolectaba todas las pistas posibles utilizando los más rigurosos procesos para intentar llegar al fondo de este lamentable descenso. Mirando fijamente el rostro de Amber, el c

