Cuando estamos casi listas para lanzar nuestro ataque un violento viento nos derriba y la energía que habíamos acumulado solo logra despejar el espacio donde nos encontramos por lo débil de su explosión. Buscó con la mirada a las chicas para asegurarme de que están bien y la imagen de Mangert se cruza en mi camino arrogante e imponente sonriendo con satisfacción al vernos en el suelo, nos tomo desprevenidas pero no podrá con nosotras. Cuando pretende lanzar otro de sus ataques veo que es inmovilizado por las raíces que brotan desde el interior de la superficie al tiempo que un rayo verde cruza a través de su cuerpo dejándolo sin vida, miro estupefacta la escena sin poder creer lo que acaba de suceder hasta que el cuerpo sin vida cae y la silueta osada de Venetia se deja ver clara y poderos

