Capítulo Veintitrés: Obsequios, obsequios.

2071 Palabras

No sabía que mi cuerpo pudiera resistir tanto placer. Que los gritos rasposos que brotaban de mi garganta por los orgasmos recibidos se escucharan tan apetecibles. Que los dos imponentes hombres frente a mi fueran capaces de tratarme tan delicadamente, como de cuan cristal delicado y valioso tratase. La lengua de Simón me enloqueció de tal forma que me llevo a perder la noción del tiempo. Ni hablar de su manera de hacer el amor. Su agarre, su fuerza y destreza. Es el hombre más apasionado que pueda conocer. Mi cuerpo se sentía flotar a través del espacio sideral. Esa noche no me tomaron al mismo tiempo, por supuesto. Era la primera vez que Andrés nos permitía jugar con otro hombre, así solo hubo sexo vaginal con ambos y mucho, mucho sexo oral. Mis piernas se humedecen al recordar sus

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR