—mucho gusto pequeña niña — me dice la señora Isabelita caminando a mi lado para llegar a una casa pequeña detrás de la mansión, al entrar ella me ayuda con mi pequeño bolso y me guía hasta una de las habitaciones, observó la casa y es muy bonita tiene dos habitaciones, sala, cocina y un espacio como un comedor estoy tan concentrada que no escucho cuando la señora Isabelita está hablando conmigo —cuéntame niña y tu mamá por qué no está contigo—me pregunta —disculpe señora no la escuche, mi mamá murió hace poco— le digo —ay mi niña disculpa mi imprudencia—me ve apenada —no se preocupe aunque tengo 7 años, mi papá dice que soy muy madura y sé que mi mamá me está cuidando desde el cielo—le digo tranquila —así es mi niña y aunque no me conozcas bien, a partir de ahora tienes una abuela en

