Narra Luciana Ya han pasado dos semanas desde que iniciamos clases y Javier desde el día número uno está muy distante, a veces estamos bien, pero cuando llega la hora de la salida, él sale lo más rápido que puede tanto, así que no me da tiempo ni siquiera de despedirnos. Hace algunos días anda un rumor de que va a entrar una niña nueva, hija de unos acaudalados dueños de una empresa multinacional, así que no sé que creer, solo sé que por mí puede entrar la mismísima reina de España y me da igual, por lo pronto yo soy feliz haciendo lo mismo de siempre saliendo del colegio y ayudando a mi mamá en la joyería. Hoy al salir ni vi a Javier solo salí y me vine a la joyería —qué bueno, hija, llegaste me están llamando de la empresa que paso algo con un proyecto que estoy haciendo—me dice mi p

