Hailey era consiente de lo que pasó, lloro si y bastante pero, se puso nuevamente la ropa, busco un taxi y volvió a la mansión. Al llegar vio Arturo besándose con esa mujer —¿ donde estabas?— pregunto Sabrina — es que salí, necesitaba respirar —pues respiraste mucho, mira si ves aquel hombre te estaba buscando— lo señala Sabrina —¿a mi?— Hailey lo mira sorprendida —si a ti, mira ahi viene, portate bien— Sabrina se fue, dejándola sola —¿una copa hermosa?— habla el hombre todo seductor Ella sintió . —¿me busca señor ?— pregunta Hailey nerviosa — no me digas señor, no ves que soy joven y guapo— él, lo dijo con tanta gracias que la hizo reír —no podía evitar mirarte, quiero platicar contigo —bueno, ¿de que sería? —me llamo, Stuart Buendía —e escuchado de usted, soy Hailey

