Tino D. - ¡Odio los hospitales! - es lo primero que digo al despertar. - ¡Hermanito, al fin recuperaste la conciencia! – exclama Grazia al escucharme, viene a mi para abrazarme con suma dicha olvidándose de lo herido que me encuentro. - ¿Acaso quieres romperme otra costilla? - ¡Upss! – se disculpa, me alegra verla, en realidad doy gracias por estar vivo y volver a ver a toda mi familia de nuevo. - ¿Dónde está Lucille? – pregunto al no verla aquí y es que en el más profundo de mis recuerdos sé que estuvo presente aquí conmigo. - Ya vez, no le importas lo suficiente, se fue y te dejo solo – el veneno de Fiorella se hace notar de inmediato. Grazia le rueda los ojos y me indica en sus gestos que no le haga caso. - Se fue hace ya un par de horas, ella fue

