Tino D. - Habla de una vez Massimo, dilo, ¿qué es lo que quieres de mí? – recalco con todo ímpetu frente a él, sabía perfectamente lo que quería, pero aun sabiéndolo me planto con firmeza estoy listo para desafiarlo. - Muy a pesar de la muerte de aquella pobre mujer que espero Dios acoja paz en su alma, esa familia cometió un delito y uno muy grave, ¿sabes cuantos años les darían si es que decido formalizar una denuncia? – lo sigo con la mirada irradiando odio al imaginarme de lo que sería capaz de hacer – solo piénsalo, secuestro, corrupción, difamación, falsificación de documentos y una enorme lista con la que podría hundirlos y no volver a ver la luz del sol jamás. - No puedo creer que tu seas mi padre y aun así te atrevas a hablar de Dios pidiendo por Jane y su alma c

