Tino D. Nos separamos de inmediato ya que un niño pequeño es el causante de nuestra interrupción, es el famoso Axel, este me mira de arriba abajo después de descubrirme en la habitación de su hermana. - ¿Quién es él? – pregunta con evidente curiosidad. - No es nadie – responde ella sin ninguna contemplación hacia mí, la miro de forma indiscreta y al menos llega a admitir que somos algo – bien, es solo un amigo… Axel, la próxima vez voy a suplicarte que toques antes de entrar. - ¿Lo dices porque estaban a punto de besarse?, no crean que no me di cuenta – sonríe de manera burlona evidenciando que se había visto en parte lo que ocurría hace instantes entre ella y yo. - Axel, ¡ya vete de aquí!, y por favor ninguna palabra de esto a nadie. - Lamento no complacerte

