La puerta fue duramente azotada y Tatiana se cubrió los oídos, la expresión de su padre era de enojo y sus manos se apretaban con fuerza – ¿qué te hizo?, por tu madre tienes que responderme, ¿qué te hizo ese miserable? Tatiana se sintió ahogada y se recostó sobre la cama, quería que todo desapareciera y que el mundo olvidara que ella gritó esas palabras, no podía soportarlo por más tiempo, quería morir. – Tatiana. – No lo hizo, mentí. La expresión del Marqués Felian se llenó de tristeza – hija, ¿él te amenazó de alguna manera?, no tienes que temer, yo me encargaré de que sea él quien pague, tú eres una víctima. ¿Cómo podía serlo? – papá, por favor – quería morirse. – La familia Silas podrá estar emparentada con la Santa, pero no es infalible, cuando retire mis contribuciones al templ

