Siento la puerta abrirse por primera vez en el día, después de que Dean saliera nadie más vino, intente dormir un poco, relajarme pensando en un futuro sin Damien y con mi bebé, pero no pude siquiera dormitar, me quede toda la noche viendo la ventanilla, notando como se hace de día lentamente. Sin embargo, preferiría que no la hubiesen abierto, pues es mi pesadilla quien se asoma, con una enorme sonrisa que no me promete más que dolor, tanto físico como mental, aunque desde que se pone de pie al frente de mi puedo saber que también me ocasionará un enojo monumental. - Buenos días, mi dulce Kris, ayer te extrañé mucho y aunque tenía planeado un lindo día para nuestro reencuentro, tuve que atender unos negocios, porque como sabes, estando encerrado se me fue un poco complicado trabajar- Dam

