Llevamos todo el día acostados, comiendo helado, riendo sin parar y contarnos cosas realmente vergonzosas sobre nuestra niñez. - Después de que mi mamá vio que la niña tenía su cabello lleno de tierra, pegamento y otras porquerías me agarro y salió corriendo conmigo en sus brazos, resulta que era que su madre venia caminando hacia nosotras muy cabreada - André y yo rompimos en carcajadas al terminar lo que me paso en la oficina de mi madre cuando yo tenía más o menos ocho años, y la hija de la jefa de mi madre tenía como cinco años, no puedo culpar a la edad porque sabía que eso estaba mal, pero que les puedo decir, me portaba mal. - Eras muy cruel, pobre niña, quizás tuvieron que raparla - seguimos con la charla todo el rato sobre como él, al contrario de mí, era un muy buen niño, amaba

