Pasan los días, Damián sigue buscado mil motivos para reunirnos y Donna, Albert y Fly se han encargado de mantenerlo a distancia sin preguntas. Armando salió de viaje ignorándome por primera vez en años y ha dejado a Marta encargada de todo; insólito. Connor me ha enviado mensajes todos estos días, excepto hoy. Justo hoy, no creí que diría esto, pero extraño a ese tonto. - Charlotte — entra Donna en mi oficina como si estuviera huyendo — ¿hay fuego? - Casi, mataré a esa pesada, se cree la dueña nada más porque Armando la dejo a cargo. Ustedes siempre se han llevado como amigos ¿Por qué la dejo a ella a cargo? - No lo sé, tiene problemas. Olvida ese tema, ¿Qué deseas? — digo enojada, pero por el tonto que se desaparece de esa manera. - Creo que sufres de bipol

