Qué frustración tan grande, ahora estoy de peor humor. - ¡Donna! — me observa — ¿no te ha respondido? — niega —¿Dónde se habrá metido? - Déjala descansar, no ha dormido bien en estos días, y ya que estás mejor puede que recupere algo de sueño — menciona mi madre. - Podría avisar que iba al hotel, ¿No? - Algo tuviste que hacer para ponerla de mal genio — dice Donna y la observo, Andrés le hace señas con la mano para que no sea imprudente. - Lo hizo — interrumpe mi papá — así que es mejor que de una vuelta y ya cuando regresé ambos estén calmados antes de que te mandé de regreso a la terapia. - Eso es cierto, porque soy tu hermana y quiero sedarte de un golpe para dejar de escuchar tus quejas, no me imagino a ella. Solo dije lo que pensaba, si no puedo desahogarme con la mujer que amo

