El día siguiente llegamos muy temprano al hospital, para ser sincera, no dormí en toda la noche nada más pensando en Connor, su salud y qué hacía con Frida en ese lugar. Lo bueno es que gracias al señor Leo, los atraparon a todos, incluso a la cabecilla de la banda, era a quien Connor enfrentó en el juzgado, de esta no se va a salvar; sin embargo, eso no me da tranquilidad hasta que mi dulce no esté fuera de peligro. - Buenos días — nos dice el médico al vernos, tiene una sonrisa, eso es bueno. - Buenos días, doctor ¿Cómo amaneció mi campeón? - Paso la noche sin controversia, un poco de dolor, pero superó las veinticuatro horas y aun así no está fuera de peligro. Qué se mantenga con vida es suficiente. - Aún debe tener cuidados para que su herida no se infecte, recibir tratamiento, y

