Estoy tan feliz que no me reconozco, he pasado el mejor fin de semana de mi vida y ahora debo volver a la presión del trabajo. Connor me dejó anoche en casa, a duras penas. Insistía en que fuera a casa con él porque en la mía no podía hacerme el amor; no entiendo la promesa que le hizo a mis padres, pero sí fue muy difícil separarme y dormir sin él. - Buenos días, Julio - Buenos días, licenciada — me entrega un buen café — supe que pasó un buen fin de semana. - Las r************* son chismosos. - Cuidado, se golpea con la puerta al salir. Salgo y golpeó a alguien al abrir la puerta. - Pero ¿Qué? — veo al tonto sobándose en la frente — ¿usted no se fija? - Usted es quien está abriendo la puerta, ¿Te estás vengado?, mi estrella — sonríe mientras se ve la frente en el espejo. - No p

