Todoroki se incorporó y tragó el contenido en su boca, miró al cenizo, que apenas comenzaba a volver del orgasmo. -Me encantó el relleno- dijo Shotō, pasando sus dedos por las piernas, hasta llegar al sexo del ojirubí. Bakugō sintió unas pequeñas cosquillas. El bicolor se agachó y comenzó a besarlo, sin darle tiempo a Katsuki de reaccionar bien. -Puedes vestirte- susurró cerca de sus labios. -Y, ¿la fruta?- preguntó algo sonrojado. Y es que tenía frutillas y plátanos por el cuerpo. -Es cierto- con su lengua, el medio albino comenzó a sacar las frutas cortadas, que estaban regada por aquélla blanca piel. Cada vez que sentía ese roce, el cenizo se tensaba. Terminó de comer todo. -Ahora puedes vestirte. Katsuki se levantó y fue en busca de su ropa. Mientras, con toda la calma del mun

