Finalmente los chicos fuego, habían terminado el trabajo, se quedaron acostados un rato, antes de ir a almorzar. El cenizo estaba jugando con su celular. Todoroki dormía, muy cómodamente sobre el pecho de Bakugō. -Eres peor que un oso- dijo. -¡Shotō!- desde afuera se escuchó la voz de Enji, mientras la manilla se movía. Estaba con seguro- ¡Shotō!. Bakugō pasó por encima del bicolor y corrió a esconderse al baño. Con el pisotón, el bicolor despertó. -¿Qué?. -¡Shotō!. -Qué mierda- dijo más qué enojado, miró para todos lados, buscando a Bakugō. Extrañado se levantó, antes que su padre echara la puerta abajo. Abrió bruscamanente, tenía todo el cabello revuelto- ¿Qué quieres?- preguntó de mala gana. A Enji le pesaba ver esa mirada. -Fui a la habitación de tú compañero. Creo que no está.

