CAPITULO XVII NO ME TOQUES Entramos al castillo, mi cuerpo vibraba de tanto que me lastimé los pies, pero estábamos solamente nosotros, seguía sin ver a Mateo y eso me preocupaba. -Adelante por favor. -Era la voz de una mujer mayor- Alex: Hola, como estas Claudia, ésta noche y muy posiblemente otras dos noches más estaremos aquí. -Claudia: Claro Joven Alex, ya les prepare una habitación. ¿Ya nos preparó una habitación? ¡Nosotros! No quiero estar con Alex, él me asusta, además no tiene ni un poco de vergüenza, se desviste delante de mí y actúa como si yo fuese invisible. -Bet: Es un placer conocerla señora. -Le dije- Me tragué el comentario, Alex no se inmutó, asique tal vez era mi deber estar con él. Bueno, mi obligación como acompañante. -Alex: Sube -Me señaló una escalera vieja -

