Capítulo 53: mi hogar en ella

1472 Palabras

Ayudando a Marisa con Mónica, la sostuve entre mis brazos en su estado febril, manteniéndola caliente con el calor de mi cuerpo. Marisa la asistía con total dedicación, limpiando la herida con manos firmes pero delicadas. Yo bajé mi rostro y con mi saliva, en mi forma humana, ayudé a cicatrizar las partes más dañadas de su cuero cabelludo. Su respiración era suave, pero constante. Mientras tanto, Cecilia, con ternura maternal, ayudaba a vestir a mis hijos. Uno por uno, les colocaba ropa limpia que encontró en los armarios del castillo. Verlos así, tan pequeños pero tan valientes, me llenó el pecho de orgullo. —Vengan aquí —les dije, mi voz quebrada por la emoción—. Quédense junto a su madre para ayudarme a mantenerla caliente… Esta noche descansamos, pero mañana por la mañana… nos vamos

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR