LA LEYENDA DEL CHUPACABRAS 2

2461 Palabras
Cuando regresaron y vieron a su hija embarazada creyeron que había encontrado a alguien en la manada, pero al saber que habían cometido incesto no sabían que hacer. Estaban tan enojados que el lobo estuvo a punto de golpearlos a ambos. — Tranquilo, sal y respira — Le ordenó el Alfa, afuera se escuchaba como golpeaba las cosas, todo lo que deseaba era proteger a sus hijos y ahora esto, estuvo a punto de morir y esto solo complica las cosas. — Vamos amor, cálmate — Decía la vampira con una sonrisa forzada. — ¿Que haremos?, todo es mi culpa — El pobre lobo sentía que era el peor padre del mundo, mientras dentro de la casa el Alfa les explica lo que han hecho pero los chicos dijeron amarse y no importaba lo que dijeran ellos, habían crecido como una pareja y se amaban, así pasó el tiempo y la familia creció ya que los padres tuvieron otros tres hijos. Los hermanos se volvieron una pareja oficial, los padres tuvieron que aceptarlo, con el tiempo descubrieron que la sangre del Alfa los dejaba pasar desapercibidos en la manada, además los ayudaba a saciar su hambre y sed de sangre, pero era difícil conseguirla. Nació de la relación incestuosa un niño muy lindo que pronto se volvió amigo de Axel. Estaba reunidos en el bosque mientras el Alfa trabaja para ampliar su ahora pueblo escondido. Axel sabía que si le daba algo de su sangre a Isra, podrían ir al pueblo y le pidió a su papá ese favor, pero se negó, dijo que era muy peligroso para ambos tanque Isra es más pequeño de edad, por qué de tamaño estaba casi iguales. . Un par de veces se revelaron, como la noche de Luna de sangre. La manada celebra a su Luna y la cercanía con la que pueden mirarla, pueden aullar con la certeza de que los escuchará esa noche, era un evento tan majestuoso al que los chicos no podían faltar. Axel dejó que su amigo lo mordiera por primera vez, dejo escapar un pequeño quejido y sintió sus dientes filosos. . Estaban en medio del pueblo, algunas personas miraban a los niños que corrían felices por el pueblo, no podían reconocer al nuevo amigo del hijo del Alfa y sentían un olor peculiar. — ¿Oye Axel, quién es tu amigo? — Preguntó un hombre al sentir un aroma similar al de los salvajes. — Es mi primo, está de vacaciones, pregúntele a mi papá cuando lo vea, es de otra manada — Su pequeña mentira no disipó las dudas de los chismosos, así que se alejaron corriendo. . — ¿Que es eso? — Preguntó el pequeño Isra señalando las decoraciones que cuelgan por las calles. — Se llama papel picado, también lo ponen en día de muertos, ya viste tienen forma de una mujer, es la diosa luna y aquellos tienen forma de la Luna que ahí es donde vive lejos de los mortales, ahí es donde ella nos cuida — El pequeño chupacabras mira a la Luna. — Mi abuelo suele gritarle, le pregunta por qué nos castigo con esto — El pequeño parece triste al ver cómo todos viven mientras ellos se esconden para sobrevivir. — Tu abuelo es genial, supongo que como ahora ya te eh dado mi sangre somos hermanos, ambos seremos Alfas y seremos libres de andar dónde lo deseemos, lo prometo hermano — Se dieron la mano y el momento se rompió cuando escucharon al Alfa gritar. — ¡Vickam Axel! — Venía en su dirección demasiado molesto, las personas a su alrededor solo agachaban la cabeza eso lo confirmaba. — ¡Corre! — Grito y salieron del pueblo a toda prisa, Isra podía transformarse y lo hizo. — ¡Ve a casa, yo detendré a mi papá! — Seguían corriendo pero pronto el chupacabras lo dejó atrás, solo estaba la oscuridad cuando el lobo de su padre salto frente a él haciéndolo caer de espalda. Le ladró tan fuerte para asustarlo pero eso no pasó, el Alfa llevó de vuelta a su hijo a la manada, ya hablará con Isra después. . Mientras en el pueblo comenzó de nuevo el rumor de haber olido al mítico animal, quizá había vuelto, se preocuparon tanto y el chisme se difundió hasta oídos de los vampiros que acudieron a la manada, hicieron algunos tratados dónde acuerdan vivir en paz hasta que la bestia sea destruida, ya que los ponía en riesgo. . Cada vez era más difícil para ellos salir, a veces el lobo y la vampira viajaban a otras partes de Sudamérica para dejar rastros falsos del chupacabras, así mantendrían lejos a sus enemigos, hasta la fecha ha funcionado, pero pronto las misiones pasaron a manos de Isra que al crecer fue el más responsable de todos, además era amigo de Axel lo que les da un poco de beneficio. . El lobo se lamentaba casa noche e implora a su diosa por terminar con esa maldición, pero parece estar demaciado lejos de suceder. . Han pasado ya tanto años, incluso su amigo el Alfa ha muerto, no pudo despedirse del hombre que lo ayudo incondicionalmente, solo pudo aullar de manera lamentable. . Isra se acercó a su abuelo y abuela por la noche mientras miran al cielo. — Oye abuelo, se que has contado muchas veces la historia pero debe haber algo que pasan por alto, escuché un rumor de una pareja como ustedes, lobo y vampiro, y tuvieron un hijo, dicen que salió vampiro, entonces ¿por qué estamos así?, algo debe haber ahí que no vemos, ¿podrían contarme la historia de nuevo? —. . Isra intenta resolver el misterio que rodea a su familia, escuchando la historia una y otra vez, con ellos juntos y separado, dijo a sus abuelos que Axel quería hablar con ellos y conocer la historia, quizá un punto de vista diferente les ayudaría a resolver el misterio, lo que no sabían era que la vampira omitió la parte del brujo, por eso aún no resolvían el misterio. .. . (Palabras de Tara). . Después de que Isra me explica lo que es, me siento muy conmovida por lo difícil de su situación. — Te ayudaremos Isra — Digo sin pensaré en más que en mi nuevo amigo. — Gracias Luna, pero no hemos avanzado mucho, ojalá que algún día descubramos que fué lo que pasó. — Ya le eh pedido a su familia reunirnos para escuchar la historia de los abuelos y quizá descubrir algo — interviene Axel que se recarga en el volante, mientras Isra deja escapar una risa con ironía. — Solo somos mocosos de 18... bueno yo tengo un poco más pero ... tuvimos que madurar jóvenes, así es la vida — Axel y yo nos miramos por un instante, hay tanto que debo contarle. — Saben qué... saldré a correr un poco, el auto me lastima — Dice Isra saliendo del auto y lo vemos alejarse. El silencio nos rodea por unos minutos sin poder conciliar el sueño. Hasta que Axel habla. — Creí que me abandonarías sin darme la oportunidad de conocernos — Así que seré honesta y le diré la verdad ahora antes de que me acobarde. .. . (Palabras de Axel). . Después de escuchar todo lo que me ha confesado, deseo tanto asesinar a ese maldito infeliz, le arrancaré cada parte de su cuerpo por ser tan vil y desgraciado. — Tara por favor... dame la oportunidad de conocernos, te juro que jamás te haré daño, solo no me rechaces — La veo sonreír y asiente, me tomo el atrevimiento de tocar su mano sintiendo nuestro vínculo mientras sonreímos como tontos. — ¿No vas a rechazarme? — Me pregunta, pero no sé cómo se le ocurre, no me había pasado por la cabeza ni una sola vez así que niego con la cabeza y paso el dedo por su nariz. — No te dejaré ratoncita — Le digo sonriendo, mientras enciendo el aire del auto subiendo la temperatura y ayudandola a acomodar el asiento para que puede recostarse. — Descansa un poco, mañana tendremos cosas que hacer — Le digo mientras veo como el cansancio la vence. . Cuando el sol se asoma por el horizonte, mostrando un tono rojizo y bello, me acerco para despertarla. — Buenos días — Digo en voz baja. Ella abre los ojos despacio y se estira mientras se queja despacio. — Buenos días Alfa, ¿Isra no ha regresado? — Me pregunta. — Debe haber ido a cazar o algo así, no te preocupes él está bien — Pero ella sigue recostada y no puedo evitar acercarme provocando que si corazón se acelere. — Así que mi lobo se llama Ulrik, ¿cómo es él? — Le pregunto acercándome cada vez más a su rostro. — Ah... él... él es... es.... — No puede responder y eso me gusta. — Te diré cómo soy — Responde de pronto el lobo, tomando el control sobre Tara. — Soy capaz de abandonarte si te atreves a lastimar a Tara, no me importa quedar atrapado en un cuerpo que no es mío, así que ten cuidado con lo que haces — ¿Ese es mi lobo?, sin duda me complementará a la perfección. — Ya jamás lastimaría a nuestra pareja destinada, y rechazarla ni pensar, si la estás protegiendo de esta manera es porque ella es simplemente perfecta — respondo mirando fijamente sus ojos que habían cambiado de color, pero ahora, Tara es la que está frente a mí. No puedo resistir y le robo un beso que la sorprende. Solo un beso pequeño y me alejo despacio mientras sonreímos, sus mejillas están rojas y lo sabe ya que las toca para intentar calmarlas. — Hay que romántico... awwww — Dice Isra asustandonos pues no lo escuchamos entrar a la camioneta. — Se ven tan lindos juntos, es una pena que Zarena esté enamorada de mí, hubieran sido una pareja realmente hermosa —. . — ¿Quién es Zarena? — Nos pregunta Tara. — Zarena es tu loba — Le respondo señalando mi cabeza y ambos sonreímos. Decidimos volver a casa para poder desayunar y averiguar que ha pasado con Mateo, si se ha largado o debo arrancarle la cabeza. Pero al llegar la manada esta tranquila y en la casa las empleadas se apresuran a limpiar y cocinar. Cuando entramos puedo sentir la mirada de alguien y giro hacia el comedor, Angel está a la espera de lo sucedido por la noche. — Por favor digan que paso que todo fue un caos, varios Alfas están hablando con la Reina Eris que por un ataque al Alfa de la manada dieciséis — dejo escapar un suspiro y tomo asiento pues planeo desayunar antes de resolver este problema. — El guapo del Beta tiene razón, debes ir a resolver esto rápido — Me dice Zarena y yo le cuestiono si debo ir hambriento — Terminaré tragandome a Mateo si me marcho así —. — Quiero decir que te des prisa, debes obedecerme yo soy tu pareja destinada lo recuerdas — No puedo evitar sonreír ante sus lindas palabras. Durante el desayuno le contamos a mi Beta lo sucedido. — Entonces... ¿tú eres la pareja de Axel, y además eres quien tiene a su lobo? — Le pregunta a Tara quién solo afirma con la cabeza. Todo este enredo tendrá final pronto lo sé, una vez que hablé con la reina y aquel idiota no tenga más opcion que largarse de mis tierras. . En el auto de camino a la casa del anciano donde todo el caos tiene suceso, Isra le pregunta a Tara sobre los zapatos y sineram de la talla correcta, al igual que la ropa. — No se de qué hablas — Ahí recuerdo que cuando ellos salieron de la casa para conocer el pueblo, envié a una empleada para que comprara todo lo que a ella le gustara, no debía faltarle nada, pero había pedido que las dejaran en mi habitación. — ¿Como que no sabes, si el Alfa muy generoso pidió que te compraran todo lo que te gustó — Mi amigo no pudo cerrar la boca, Tara me mira sorprendida y solo puedo mirar a otro lado, Angel es quien maneja mi camioneta esta vez. — ¿Eso es cierto?, pero... no estaban en mi habitación anoche — Solo pude aclarar la garganta, pero aún así mi voz sale en un tono bajo. — Están en mi habitación — Mis idiotas amigos no pueden contener la risa pero es muy vergonzoso para mí. No es como que esperaba que se acostara conmigo, osea si lo deseo gracias al vínculo pero se que con ella debo ir despacio. — Dejen de reírse o voy a crear una mazmorra tan oscura y fría solo para ustedes y los encerrare el resto de sus vidas humanas — Digo molesto pero no funciona, así que también río. Son unos desgraciados, pero son mis amigos. .. . (Palabras de Tara) . Entre estos tres chicos me siento muy bien, tranquila y sobretodo segura, se que Mateo no podrá herirme, incluso si lo desea con toda su alma. Al llegar escuchamos mucho ruido y Axel va frente a nosotros dando la cara al asunto, hace una entrada genial azotando la puerta con Isra y Angel a mi lado como dos increíbles guardaespaldas. Llamamos la atención de inmediato causando el inminente silencio. La única sentada es Reina Eris y junto a ella el Alfa Sadiel que... Si lo pienso bien, ellos son de nuestra edad, dos jóvenes gobiernan sobre lobos con años de experiencia y aún así los respetan con su vida. — ¡Axel! — Grita la reina avanzando de prisa a mi pareja destinada y lo abraza fuerte diciendo algo a su oído. Lo toma de la mano para llevarlo hasta su asiento y sin querer se me escapa un gruñido causando que ella gire rápido, me mira por un segundo, deja escapar una sonrisa y me guiña continuando. — Muy bien, ahora sí hablemos sobre está situación, ¿quién tiene algo importante que decir? — Les pregunta a los hombres que la rodean. — Eris escuché que fue el chupacabras, dicen que ha vuelto, mi especialidad es el rastreo y pude sentir su olor, pero el rastro de pierde en algún parte del bosque — Habla justo el hombre que está junto a Isra, quién lo mira preocupado. — Si me lo permiten, traeré a mi grupo de rastreo y mataremos a esas horribles bestias yo...— Eris levanta la mano para callarlo, tiene los ojos cerrados y se ve molesta.
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