DIANA Me encanta cocinar, y no sólo me encanta, sino que estoy obsesionada con ello, y la razón es mi madre, por supuesto. Ella es una cocinera maravillosa y la he visto crear muchos platos estupendos que me han hecho sonreír. Cocinar era algo que a mamá y a mí siempre nos gustaba hacer juntas. Mi madre y yo íbamos al mercado local a comprar verduras frescas, las sazonábamos y las cocinábamos para la cena. De pequeñas, este era el momento más divertido del día para mí y para mi madre. Después de cocinar y comer, solíamos sentarnos, relajarnos y charlar, algo que también disfruto. Y hoy, años después, siento la misma felicidad que sentía de niña cuando cocinaba con mi madre. Mia estaba de pie en un pequeño taburete cuadrado a mi lado. Como era justo un día antes de las vacaciones de Na

