Doctor Neil —Nuevamente aquí —no me sorprende en absoluto por supuesto—. Tenía una semana sin verte, pensé que ya estabas en las Bahamas. Sonríe desde el desván. —No me gustan los climas tropicales —esta vez a decido recostarse y no sentarse a la defensiva como la mayoría de veces. —Es una pena, a mi hija le encanta la playa —sonrío. —¿Y a usted? —pregunta fingiendo curiosidad. Este juego me lo conozco, ha sido mi paciente por varios años. —No mucho, aunque me gusta la calidez —admito siguiéndole el juego. Sonríe. —Yo prefiero el frío —confiesa—, el calor puede llegar a ser... Sofocante. Nos quedamos en silencio por aproximadamente un minuto, hasta que decido ir al grano. —¿Por qué estás aquí? —indago con seriedad. Su sonrisa se desvanece y clava la vista en el tech

