Suya

2478 Palabras
Lyra Simplemente no quiero detenerme, ¿A quién planeo engañar?... Lo deseo más que nada y  aunque debo admitir que no me sentía lista, todo lo que pasó me hizo comprender el miedo que tengo a perderlo. Esto mas allá de sentimientos, tiene mucho que ver con el hecho de que no soy una perdedora y nadie puede arrebatarme lo que por derecho me pertenece. Mal por Kassia, pero tuvo su oportunidad y no la supo aprovechar y eso culpa mía no es.   Tampoco puedo ignorar que el simple hecho de tenerlo frente a frente me hace perder la cabeza y no puedo pensar claramente. No se sí son sus ojos de plata o esos labios... Quizá sean sus brazos o incluso sus manos que saben como hacerme tocar el cielo con una simple caricia.  Sin embargo de lo que si estoy segura es de ese exquisito olor a menta y a delicioso peligro que emana de él. ¡Dios santo! ¿pero que estoy pensando? Quiero convencerme a mi misma que esto no es más que un simple deseo s****l, pero en cambio estoy hablando como si estuviera obsesionada... ¿Acaso estoy perdiendo la cordura? El tiempo que Logan y yo hemos pasado juntos no podrían ser suficientes como para provocar sentimientos contradictorios y me enerva que que ocurra. ¿Cómo es que alguien que conozco tan poco puede con cada beso, caricia y mirada hacer que mi cuerpo vibre como si lo conociera de toda la vida? Siento que me enorgullecería decir que me pertenece y aunque no lo ame tengo el deseo de ser suya a tal manera que mañana pueda sentir su perfume en mi piel, que aunque pasen siglos pueda sentir sus manos rozándome y la sensación de sus labios marcando todo a su paso. Mi piel se eriza con solo sentir su mirada de manera salvaje deshacerme sobre la cama. ¡Oh, Logan! Yo sé que estamos en desventaja, tú eres un seductor y yo solo soy una novata en esto de la seducción, así que por favor apiádate de mi pudor... Él aún lleva esa camisa de lino blanco que hace que sus hermosos ojos destellen más de lo normal provocando que luzca más caliente de lo habitual. La luna envidiaría sus ojos de eso estoy segura... Mis pensamientos se hacen a un lado solos para entregarse al apasionado beso que me da llevándose con el cada una de las preocupaciones anteriores. Despacio me tomo el atrevimiento de ir sacando poco a poco cada botón de su camisa para deslizarla lejos de su anatomía, así como también me tomo el tiempo de apreciar y tocar con libertad sin tela de por medio su ancho y bien formado pecho. Sus manos recorren mi cuerpo con vehemencia erizando mi piel y abriendo paso a un delicioso retorcijón de estómago ante la expectativa que sus hábiles caricias son capaces de provocar. Separamos  nuestros labios y su mirada de hierro se posa profunda a la vez que con una mano acaricia suavemente una de mis mejillas. —Eres hermosa —dijo dulcemente con una voz ronca y llena de promesas silenciosas que solo su mirada podría expresar. Un beso en mi frente y una caricia en mi pecho por encima de los latidos de mi corazón lograron disparar mi adrenalina hasta que volvió adueñarse de mis labios, bajando a mi oreja haciéndome gemir.   Es hábil y sé que a diferencia esta no es su primera vez, por lo tanto no esta nervioso ni tiene la menor preocupación por equivocarse como yo en estos momentos.  Sus labios son hábiles al igual que sus caricias y en menos de unos minutos tiene todo mi cuerpo vibrando por él como si hubiese nacido para esto... Como si tuviese que ser así. Como si hubiese nacido para vivir este momento por mero empeño del destino, por decisión de Dios o el universo y no por un contrato matrimonial forzado. Siento un leve jalón en mis pechos, luego otro en mi estómago sus labios me recorren con avidez y devoción. Sin detenerse él sigue bajando hasta llegar a la parte más íntima de mi cuerpo y su lengua me hace pensar mentalmente en cinco idiomas diferentes.  Jadeo en voz alta sin ningún tipo de pudor, pues la adrenalina corre por mis venas y solo hay espacio en mi para el placer mientras él se dedica a palpar de una forma tan deliciosa casi llevándome al borde del delirio mientras su boca sube de regreso a mis labios. Su dedos me tocan con avidez y mis pechos se endurecen, en cuanto estoy a punto de llegar hasta aquella nube alta él se detiene y con un movimiento rápido sin darme tiempo a reaccionar se introduce en mí. Un grito sale de mis labios más por la sorpresa que por el dolor, realmente se sintió más como un pellizco. Antes había oído que era realmente doloroso, lo que me hace preguntarme ¿eso es todo? —No nena, no es todo —responde nuevamente como psicópata lee mentes que es.  Sus caderas comienzan un contoneo de embestidas lentas y suaves provocando que sienta ardor en mi intimidad, pero acompañado de una sensación agradable que no tengo idea de como explicar.   Un gemido sale de él y su mirada plata me traspasa el alma. -¿Te encuentras bien? -me pregunta mientras se mueve muy sutilmente.  -Sí -contesto mientras el vórtice de nerviosismo crece de nuevo en mi interior con mucha mas intensidad. El sonido acompasado de sus caderas fue subiendo poco a poco de intensidad consiguiendo que esta vez pudiese sentir realmente el placer por medio del dolor. No soy una ignorante con respecto al tema, tengo amigas que ya han experimentado bastante y también he leído varios libros que han sido bastante explícitos con respecto al tema, sin embargo no es como lo esperaba y sinceramente dudo poder decir que es mejor porque aunque me gusta no es así. No tengo como primera necesidad enfervorizar a Logan solamente porque se le da bien el sexo y mucho menos teniendo en cuenta que hay muchas cosas que también son importantes y él se ha mostrado incapaz de suplir. Sus movimientos son deliciosos y completamente enloquecedores como un experto, puedo sentir una sensación de hormigueo que me recorre desde la planta de los pies, hasta la punta de la lengua como una ola caliente.  El tan anhelado orgasmo llega a mí y yo lo recibo gustosa.  Al parecer él también cuando gruñe y se aferra a mí como si estuviera dejando una parte de él en mí. Mi abuela una vez me dijo que el sexo era un acto sagrado que funcionaba como un pacto en el que una parte de ti se quedaba con la otra persona sin importar la intención del mismo, ya fuese por amor o mero placer y que por esa razón nuestros cuerpos no deberían caer en manos de cualquiera.  Yo no lo había comprendido hasta ahora que estoy aquí y una parte de mí, para ser mas precisa "mi virginidad" se ha quedado con él, tampoco tenía idea de hasta que punto las cosas podrían llegar a cambiar después de ello. Ni siquiera pensé que podrían suponer un gran cambio, pero ahora estoy segura que jamás volveré a ser la misma. ¿Pensará él igual?, porque si resultase cierto lo anterior no imagino cuanta cantidad de pactos habrá hecho Logan... Incluso tal vez podría llegar a decir que los suficientes como para arder en las llamas mas ardientes del infierno. —Gracias, por permitirme ser el primer hombre en tu vida —dijo acostándose a mi lado con las pupilas dilatadas a causa del placentero o eso creo. No estoy muy segura.  —Gracias a ti... Por ser delicado. —Fue un placer, ahora si me permites explicar lo de an... —trató de decir pero yo coloqué un dedo en sus labios para callarlo. Lo que menos quiero en estos momentos después de haberle entregado mi cuerpo es que mencione el nombre de ella.  —No arruines el momento —le pido rodando para quedar esta vez yo sobre él dispuesta a llevar el mando. Estoy muy segura de que quiero repetir y no creo que él vaya a rechazarme, no por la manera tan brillante en como me mira. Comienzo a besar sus labios, su cuello, su pecho hasta llegar a su sexo dispuesta aprender a complacerlo así que un poco de timidez me lo meto a la boca y comienzo a hacer leves movimientos con las manos también, encontrando un ritmo perfecto. Una de sus manos se posa en mi cabello y con sutileza me guía para hacerlo mejor. Durante mucho tiempo tuve la curiosidad de como sería hacerle un oral a un hombre y ahora puedo decir que definitivamente esto cumple todas mis expectativas. Él inclina su cabeza hacia atrás a causa del placer en cuanto el líquido viscoso se derramaba en el interior de mi boca caliente. Su respiración errática y sus ojos cerrados me dan a entender por si solos que he hecho un buen trabajo. Quizás incluso uno mejor del que esperaba. Él me mira con admiración, haciendome sentir extrañamente orgullosa de lo que acabo de hacer, me coloco encima suyo y me pego a sus labios. Luego de separarme vuelvo a mirar esos ojos platinados que han comenzado a captar todavía mas mi atención.  —Siempre guardando sorpresas —comenta acariciando mi espalda. El deseo de volver a hacerlo me embarga y él comprendiendo mi necesidad me tomó de nuevo. —Logan —gimo comenzando a hacer movimientos circulares mientras me toma de la cintura e inclina su cabeza hacia atrás.  Los dos continuamos así hasta que llegamos a un clímax más delicioso que el anterior. —Vaya Lyra, si no es porque yo lo acabo de comprobar podría decir que no era tu primera vez  —admite observando las sábanas manchadas. Yo me dejo caer encima de su pecho hasta que soy arrastrada a un profundo sueño sin tregua. . Al amanecer el resplandor del día se filtra en la habitación. Parpadeo varias veces para acostumbrarme a ella y noto que Logan ya no está a mi lado así que decido levantarme e ir directo al baño, lavo mis dientes y me doy una ducha rápida. Al salir lo veo sentado en la cama con una carta en la mano. —Que bueno que estés despierta, será mejor que leas esto —dice entregándome la carta. ¡Vaya es de El Colegio de Profesiones! Estimados Sr. y Sra. Gardener : Esperemos que su luna de miel vaya de maravilla y de parte de todos los profesores queremos desearles un feliz matrimonio. Esta  carta es para convocarles que deberán culminar su último año escolar satisfactoriamente y más  para aquellos que deseen una profesión dentro de la Élite, también es importante que sepan que deben regresar cuatro días antes del inicio de las clases para tomar sus respectivos lugares dentro de la academia.  En el caso de ambos, el paladinado. Sin nada más que expresar...  Sebastián Basset director de El Colegio de Profesiones. —Vaya, así que al final si tenemos los puestos de paladines —mi felicidad ante aquella noticia no va para nada acorde con el semblante serio de Logan. Ser paladín es el mayor honor que se puede alcanzar dentro de la academia ya que solo lo consiguen aquellos alumnos que han conseguido obtener un alto rendimiento académico. He estado compitiendo por ese puesto durante los últimos dos años y me siento muy feliz por mi.  -Tenemos que regresar mañana mismo, ya quiero verlos a todos y contarles la noticia -le digo emocionada. —No entiendo cual es el afán por volver ¿Acaso es por alguien en especial? —indaga alzando una ceja. —Que bien me conoces, la verdad es que si me muero por ver a alguien en especial—bromeo y es peor su expresión ya que para él no es nada gracioso. —Que no se te olvide que ahora eres mi esposa y no voy a aceptar nada de eso de tu parte... ¡Tú eres mía legalmente! —aclara colocando sus manos sobre mis hombros y dándome una mirada severa. —¿Celoso Gardener?, cálmate solo jugaba. Eres muy amargado y te tomas todo en serio —digo caminando hacia el closet. —¿Vez por qué a veces prefiero tratar de averiguar lo que piensas antes que creer una palabra de lo que dices? —insiste mirándome desconcertado con un toque de diversión en su tono. —Que bien que te divierta —digo tomando un vestido color blanco y unos tacones plateados. —Mañana regresaremos a Londres, debemos preparar todo para volver a tiempo y prepararnos para el inicio de las clases  —confirmó sentándose de nuevo en la cama con sus manos detrás de su nuca y soltando un suspiro. —Si, me gustaría quedarme más ¿Crees que podamos venir de nuevo? —pregunto mirándolo esperanzada. —Si claro, a mi también me encantaría ¿por qué no? -asiente mientras me mira fijamente en cuanto me desprendo de la toalla quedando en ropa interior que me puse en el baño después de la ducha. —¿Algo que quieras decirme querido esposo? —indago haciéndome la inocente disimulando la calidez de mis mejillas. Estoy segura de que parezco un tomate de lo roja que debo estar. —Eres Hermosa, ¿sabes lo perfecto que es tu cuerpo? —pregunta levantándose y caminando hacia mi tomándome por la cintura. Me quita el vestido de las manos dejándolo caer al suelo, por mi parte solo estaba perdida en su intensa mirada como siempre. Esto no me esta gustando mucho. Me preocupa el hecho de que estoy resaltando en exceso varios atributos resaltantes de él que ya conocía desde antes. Es como si ahora pudiera ver con mayor claridad cosas que por inercia o tal vez solo por rebeldía me negaba resaltar.  Como cuando un sordo escucha por primera vez aún teniendo consciencia dentro de su pasado el recuerdo del sonido. —No me refería a eso y lo sabes —digo sin dejar de observarlos, él sonríe con suficiencia. Lo sabe, sabe que algo me pasa y lo está disfrutando. —Pues yo lo único que sé... Es que me muero por hacerte mía de nuevo —y sin darme tiempo a reaccionar él se apodera nuevamente de mis labios.  Detenemos el beso luego de unos minutos por falta de oxígeno y contengo un suspiro. —Nunca tendré suficiente de ti —admite volviendo a invadir mi boca.  Debo admitir que me encanta esta sensación y al mismo tiempo me asusta. ¿Hasta donde sería capaz de llegar solo para continuar sintiéndome así? Tal vez pronto lo averigüe.
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